Seguir a FinanzasDigital en Google North American Blue Energy Partners (NABEP), la petrolera respaldada por la administración de Donald Trump para desarrollar yacimientos en Venezuela, proyecta más que duplicar su producción en poco más de dos años. La compañía aspira a alcanzar 500.000 barriles diarios para finales de 2028, frente a los 200.000 barriles que produce actualmente, según informó en un correo enviado a Bloomberg News . Hasta ahora, el aumento de producción ha sido posible gracias al flujo de caja interno generado por sus operaciones en el país. NABEP indicó que cualquier inversión externa permitirá acelerar la expansión, aunque la empresa asegura que ya venía avanzando en esa dirección antes del acuerdo con Washington.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 10 de septiembre de 2026: 827,7371 Bs/USD (+0,931%) Bono de Corresponsabilidad y Formación de septiembre varía según el organismo: Bs. 95.760 Operatividad aérea sube a 49% en Maiquetía El acuerdo petrolero que cambió el tablero La compañía ganó notoriedad tras la firma del pacto que la administración Trump calificó como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial”. El convenio otorga a NABEP concesiones por 100 años para explotar 17 campos con 65.000 millones de barriles en reservas probadas. Según la empresa, la alianza con el gobierno estadounidense “solo acelera la trayectoria” de su plan de crecimiento. La producción de Venezuela se ha convertido en una prioridad para Trump, en medio del aumento de los precios de la gasolina y el diésel por el conflicto con Irán.
NABEP, hasta hace poco desconocida fuera del sector, ha multiplicado por más de 10 su producción en dos años y ya es el segundo mayor productor privado del país, detrás de Chevron Corp., que también anunció planes de expansión. La empresa sostiene que su crecimiento se ha apoyado en un “significativo flujo de caja libre” y que la asociación con Washington atraerá capital adicional para acelerar la producción. Apuesta de alto riesgo El acuerdo entre el gobierno estadounidense y NABEP sorprendió a la industria, que no esperaba que Washington adquiriera una participación del 35% en el proyecto. Sus defensores aseguran que esta presencia dará mayor confianza a otros inversionistas y permitirá elevar la producción más rápidamente.
La decisión responde también a la frustración de la administración Trump por la lentitud de gigantes como ExxonMobil y ConocoPhillips para cerrar acuerdos con el gobierno venezolano que sucedió a Nicolás Maduro. El director ejecutivo de NABEP, Alejandro Betancourt, construyó su fortuna durante el gobierno de Hugo Chávez y posteriormente incursionó en el negocio petrolero. Sus empresas ayudaron a impulsar estructuras contractuales más flexibles, hoy replicadas en nuevos acuerdos del gobierno venezolano. Betancourt enfrentó investigaciones en Europa, EE.UU. y Venezuela por presunto lavado de dinero y fraude fiscal, pero nunca fue acusado formalmente y ha negado irregularidades.
Con información de Bloomberg