El acuerdo abre una nueva etapa en la estrategia dominicana para desarrollar el potencial minero de Pedernales y reforzar su posición dentro de las nuevas cadenas de suministro internacionales. El documento contempla cooperación para proteger los mercados de ambos países, identificar proyectos de interés y facilitar su financiación. EEUU y República Dominicana quieren desarrollar cadenas de suministro de minerales críticos más seguras y resistentes Un pacto para impulsar inversión y procesamiento El marco fue firmado por el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor-Ito Bisonó, y la embajadora estadounidense en Santo Domingo, Leah F. Campos, en un acto en el que también participó el ministro de Energía y Minas, Joel Santos.
Entre los objetivos figura identificar conjuntamente proyectos mineros susceptibles de recibir apoyo y facilitar mecanismos de financiación tanto en República Dominicana como en EEUU. El acuerdo también cubre diferentes fases de la cadena de valor, desde la extracción minera hasta la separación y el procesamiento de los materiales. Washington ya ha suscrito este tipo de marcos de cooperación con 27 países , dentro de una estrategia para diversificar el abastecimiento de materias primas utilizadas en tecnologías avanzadas y reducir la vulnerabilidad de sus cadenas industriales. El objetivo no se limita a extraer minerales, sino que busca desarrollar también capacidad de procesamiento y atraer financiación Las alianzas de República Dominicana sobre tierras raras Socio Instrumento Objetivo principal Ámbito EEUU Marco de cooperación Extracción, procesamiento, financiación y seguridad de suministro Minerales críticos y tierras raras Unión Europea Declaración conjunta Caracterización y evaluación de recursos Tierras raras, galio y escandio República Dominicana Proyecto nacional de exploración Determinar recursos y avanzar hacia reservas certificadas Reserva Fiscal Minera Ávila, Pedernales La cooperación con Washington se produce apenas unos días después de que el Gobierno dominicano y la Unión Europea acordaran impulsar estudios para determinar el potencial de tierras raras, galio y escandio en los depósitos de bauxitas kársticas de la Reserva Fiscal Minera Ávila , situada en Pedernales.
Pedernales concentra el proyecto estratégico dominicano La Reserva Fiscal Minera Ávila es actualmente el principal foco de la estrategia dominicana en tierras raras . El Gobierno trabaja todavía en la fase de exploración y caracterización del terreno, por lo que las cifras divulgadas hasta ahora deben entenderse como recursos preliminares y no como reservas comercialmente certificadas. Las autoridades dominicanas han situado en alrededor de 150 millones de toneladas brutas la estimación preliminar de recursos en el área de Pedernales. El Ministerio de Energía y Minas había establecido como objetivo obtener una primera estimación formal de recursos entre diciembre de 2026 y enero de 2027, paso previo a una declaración de reservas.
Los 150 millones de toneladas corresponden a recursos preliminares y todavía no equivalen a reservas mineras certificadas La exploración incluye estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, además de perforaciones y sondajes. Paralelamente, el proyecto contempla evaluaciones ambientales y sociales, estudios metalúrgicos, análisis de mercado e infraestructuras y trabajos de prefactibilidad y factibilidad. Un recurso clave para la industria tecnológica Las tierras raras agrupan 17 elementos con aplicaciones fundamentales en actividades de alto valor añadido. Se emplean, entre otros ámbitos, en semiconductores, electrónica, sistemas energéticos, equipamiento tecnológico y determinadas aplicaciones de defensa.
La creciente importancia de estos materiales ha impulsado a EEUU, la Unión Europea y otras grandes economías a buscar proveedores alternativos y aumentar las inversiones en extracción, refinado y procesamiento. República Dominicana intenta aprovechar este escenario para convertir su potencial geológico en una nueva fuente de inversión y actividad industrial. El acuerdo con EEUU refuerza esa estrategia, aunque el siguiente paso decisivo seguirá siendo determinar con precisión la cantidad y calidad de los recursos existentes y avanzar hacia su certificación antes de abordar una eventual explotación a escala comercial.