Los expertos que analizan coches pieza a pieza han encontrado por qué China puede vender tan barato: sus rivales miran al sitio equivocado

Los expertos que analizan coches pieza a pieza han encontrado por qué China puede vender tan barato: sus rivales miran al sitio equivocado

Coches Eléctricos Los expertos que analizan coches pieza a pieza han encontrado por qué China puede vender tan barato: sus rivales miran al sitio equivocado Caresoft Global señala que los fabricantes chinos reducen costes eliminando piezas, simplificando procesos y acelerando el desarrollo de nuevos componentes. Los fabricantes chinos simplifican piezas y procesos para reducir el coste final. Daniel Vega 11/09/2026 10:30 Actualizado a 11/09/2026 10:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Desmontar un coche hasta dejar cada tornillo, pieza de plástico y componente sobre una mesa permite descubrir diferencias que pasan completamente desapercibidas en un concesionario. Eso es precisamente lo que hace Caresoft Global, una firma estadounidense especializada en ingeniería inversa que utiliza estos análisis para comparar costes, materiales y procesos de fabricación entre distintos fabricantes. Sus conclusiones después de estudiar modelos procedentes de China están poniendo bajo presión a la industria tradicional. Terry Woychowski, presidente de la división de automoción de Caresoft y antiguo ejecutivo de General Motors, sostiene que los fabricantes chinos están consiguiendo importantes ventajas de coste porque han eliminado componentes y procesos que sus competidores continúan utilizando por pura herencia industrial.

La ingeniería inversa revela diferencias en diseño, materiales y tiempos de desarrollo. Unos pocos dólares por pieza terminan siendo millones por fábrica Uno de los ejemplos encontrados durante sus desmontajes está escondido bajo el revestimiento interior del techo. En un vehículo de un fabricante estadounidense, Caresoft encontró doce imanes de tierras raras valorados en aproximadamente un dólar cada uno. Como el techo era de aluminio, era necesario añadir además pequeñas piezas de acero remachadas para que los imanes pudieran cumplir su función.

Un fabricante chino había resuelto el mismo problema de una manera mucho más sencilla: utilizando tiras adhesivas. El cambio no sólo permite ahorrar el coste de los imanes, también desaparecen los soportes metálicos, los remaches y varias operaciones durante el montaje. La diferencia parece pequeña en un solo vehículo, pero adquiere otra dimensión cuando se replica en cientos de componentes y cientos de miles de coches. Caresoft utiliza precisamente este tipo de análisis para identificar dónde puede eliminarse material, reducirse el número de piezas o simplificarse una unión sin alterar la función que debe desempeñar.

La empresa analiza desde carrocerías y cableado hasta motores eléctricos, baterías o sistemas térmicos, comparando componentes de fabricantes norteamericanos, europeos y asiáticos para encontrar oportunidades de reducción de costes. Esta filosofía también está modificando algunas de las fórmulas más asentadas de fabricación. Caresoft ha estudiado, entre otros modelos, vehículos de Tesla y fabricantes chinos como BYD, y sostiene que las nuevas arquitecturas eléctricas permiten replantear elementos que habían sido diseñados durante décadas alrededor del motor de combustión. El objetivo ya no es perfeccionar indefinidamente una solución existente, sino comprobar primero si esa solución continúa siendo necesaria.

China también está recortando los tiempos de desarrollo La ventaja no se limita a fabricar una pieza más barata. Los análisis de Caresoft apuntan igualmente a una industria china capaz de modificar diseños y llevarlos a producción con mucha más rapidez, apoyada en una cadena de suministro concentrada y en una fuerte competencia entre fabricantes. Esa velocidad permite corregir diseños, introducir nuevas soluciones y renovar productos con ciclos mucho más cortos que los habituales entre los grandes grupos tradicionales. El ahorro aparece al analizar cada componente y cada operación de montaje.

China cuenta además con una extensa infraestructura técnica y normativa alrededor de su industria. El China Automotive Technology & Research Center (CATARC), por ejemplo, participa en la elaboración y validación de estándares nacionales junto a fabricantes de vehículos, proveedores y centros de ensayo. En los últimos años ha intervenido en normas relacionadas con software, ciberseguridad, sistemas de asistencia y conducción automatizada, entre otras tecnologías. El resultado que encuentra Caresoft al desmontar estos coches no es, por tanto, una única tecnología capaz de explicar la diferencia de precio.

La ventaja aparece en la suma de cientos de decisiones pequeñas: menos piezas, uniones más sencillas, menos material y procesos industriales más rápidos. Un planteamiento que está obligando a fabricantes de Europa, Japón y Estados Unidos a revisar prácticas que durante décadas habían dado por sentadas. Temas Coches Eléctricos