Personaliza ChatGPT para que responda como necesitas: instrucciones, memoria y personalidad

Personaliza ChatGPT para que responda como necesitas: instrucciones, memoria y personalidad

ChatGPT puede responder de formas muy diferentes a una misma pregunta. No depende únicamente de cómo redactes cada prompt, dado que también puedes configurar qué debe saber sobre ti, cómo quieres que se comunique y qué información puede recordar entre conversaciones. Tres herramientas son especialmente importantes para conseguirlo: las instrucciones personalizadas, la memoria y la personalidad. Aunque pueden parecer funciones similares, en realidad cumplen objetivos distintos. - Las instrucciones sirven para establecer unas reglas de trabajo. - La memoria permite conservar determinados datos relevantes. - La personalidad cambia principalmente el estilo y el tono de las respuestas.

Instrucciones personalizadas Las instrucciones personalizadas son probablemente el punto de partida más interesante si quieres que ChatGPT responda siempre siguiendo unas determinadas pautas. Su funcionamiento es sencillo: puedes indicarle información que debería tener en cuenta y explicar cómo quieres que genere sus respuestas. Por ejemplo, puedes especificar tu profesión, el tipo de lenguaje que prefieres, si quieres respuestas breves o extensas, qué estructura deben tener o incluso qué aspectos quieres que evite. La principal ventaja es que no necesitas repetir esas indicaciones en cada conversación, ya que las instrucciones personalizadas se aplican a todos los chats y pueden modificarse o eliminarse posteriormente.

Para configurarlas en la versión web o de escritorio, hay que entrar en Configuración > Personalización y acceder al apartado correspondiente. En móvil, la ruta pasa por Configuración > Personalizar ChatGPT. Además, podrás entrar en Instrucciones Personalizadas, y ahí aportarle la información que consideres. Una buena configuración puede incluir aspectos como: - Tu profesión o ámbito de especialización. - El país o mercado sobre el que trabajas. - El tono que quieres utilizar. - La extensión habitual de las respuestas. - El formato que prefieres. - Las fuentes que quieres priorizar. - Qué debe hacer cuando una información no está clara.

La clave está en utilizar este apartado para preferencias estables, no para instrucciones relacionadas con una única tarea, como una especie de estilo de trabajo predeterminado, y reservar las indicaciones del propio chat para cada encargo concreto. Configura la memoria La memoria tiene un objetivo diferente. No establece cómo quieres que responda, pero sí permite que ChatGPT conserve determinados datos relevantes que hayas compartido para utilizarlos posteriormente. Esto puede resultar especialmente útil cuando mantienes conversaciones recurrentes sobre un mismo tema.

Si, por ejemplo, le has explicado previamente cuáles son tus preferencias, objetivos o proyectos, la memoria puede utilizar esa información para ofrecer respuestas más personalizadas en un futuro, sin que tengas que volver a explicarlo todo. OpenAI diferencia claramente ambos sistemas: las instrucciones personalizadas permiten proporcionar de forma explícita información e indicaciones sobre cómo quieres que responda ChatGPT, mientras que la memoria puede conservar detalles relevantes compartidos durante las conversaciones. Además, puedes consultar y gestionar la memoria desde Configuración > Personalización > Memoria. También es posible preguntarle directamente a ChatGPT qué recuerda de ti y modificar o eliminar información.

Ajusta la personalidad La tercera pieza es la personalidad. Aquí la función es determinar principalmente el estilo y el tono con el que ChatGPT se comunica. Desde Configuración > Personalización puedes seleccionar el estilo y tono base disponible para tu cuenta. OpenAI señala que cambiar esta opción no modifica las capacidades del modelo ni sus reglas de seguridad, ya que simplemente orienta la manera en la que se expresa.

Por ejemplo, una personalidad más profesional puede ofrecer respuestas con un lenguaje más formal y una estructura más organizada, mientras que otras configuraciones pueden ser más cercanas o conversacionales. Hay una diferencia importante respecto a las instrucciones personalizadas: la personalidad no controla necesariamente todos los encargos que haces. Si le pides que redacte un correo, una noticia o un texto para redes sociales, el modelo tendrá en cuenta las instrucciones concretas de esa tarea y el contexto de la conversación.