Victoria épica de Landa en la etapa reina y Mas es el virtual ganador de La Vuelta a falta del último día de carrera VUELTA A ESPAÑA El alavés Mikel Landa (36 años) ha conseguido una gran victoria en la 20ª y penúltima etapa de La Vuelta en el duro final en el Collado del Alguacil, donde el líder Enric Mas ha asegurado salvo sorpresa mayúscula su triunfo en la general de la carrera Una etapa para el recuerdo, para frotarse los ojos. La última gran jornada de montaña de La Vuelta 26 ofrecía hoy como colofón una subida inédita en el ciclismo profesional: el Collado del Alguacil, de categoría especial, inédito en la carrera. Sus 8,3 kilómetros al 9,8% iban a ser el gran reto para los aspirantes a la victoria en la general de 81ª edición de la ronda española, después de una jornada criminal, con casi 5.000 metros de desnivel y cinco duras ascensiones, con el doble paso al Puerto de El Purche (1ª) y el Puerto de El Duque (1ª), previo al desenlace en la cima del Collado Alguacil, en una subida con porcentajes de hasta el 22%. Un día inolvidable para el ciclismo español en el que el alavés Mikel Landa ha resurgido de las cenizas para volver a ganar seis años después y en el que Enric Mas se ha sobrado, con la inestimable ayuda de un Movistar pletórico, para controlar a sus rivales, quienes no han tenido opción de hacerle cosquillas, y sentenciar La Vuelta a su favor a falta del último acto mañana.
Una penúltima etapa de una Vuelta con un claro sabor andaluz que se ha saltado en mil pedazos de inicio y que ha tenido muchos protagonistas y héroes. Cuadro de honor en el que figuran por mérito propio Landa y Mas, a cuyo lado habría que situar al estadounidense Sepp Kuss, al belga Wout Van Aert y al ecuatoriano Richard Carapaz, tres de los nombres destacados en una etapa que pasará a la historia de La Vuelta al recuperar la mejor versión de un corredor como Mikel, a quien, como a Mas, le ha perseguido en exceso el infortunio, como cuando este año en la Itzulia una moto lo tiraba y le fracturaba la pelvis. Hoy el ‘landismo’ saca pecho y rinde tributo a su héroe. El de Murgia llegaba desde atrás al numeroso grupo de cabeza a 53 kilómetros de meta, se pegaba a ellos y cimentaba su victoria a siete kilómetros de meta, cuando se iba del noruego Tobias Halland Johannessen y del belga Ramses Debruyne, 2º y 3º respectivamente.
Mientras el de Soudal, deja el equipo este año y regresa a sus orígenes naranjas del Euskaltel los dos próximos años antes de dar por concluida su carrera, lo daba todo para certificar su victoria 1.862 días después, el austríaco Felix Gall (3º de la general) tiraba de casta y dejaba al grupo de los notables. Los mejores clasificados de la general fueron todo el día juntos. De ellos, sólo Carapaz lo intentó hasta la saciedad, pero las piernas no le acompañaron, antes de que Gall tratara en los tres últimos kilómetros recortarle tiempo a Roglic y arrebatarle el 2º lugar de la general. Sólo Mas, el líder, fuerte como un toro, saltó a rueda de Gall.Roglic no pudo y subió a su ritmo.
Tenía casi dos minutos de margen y se defendió como gato panza arriba de forma exitosa. Cedió 37 segundos más con Enric, quien se distancia 2’15” del esloveno, pero mantiene el segundo lugar de la general con casi 30 segundos sobre Gall. Enric Mas, después de tocar fondo el año pasado, está a un paso de abrazar la gloria en La Vuelta. A un día de proclamarse campeón de la ronda española, doce años después de que Alberto Contador diera el último triunfo al ciclismo español en La Vuelta. en un marco único como la ciudad de Granada y la Alhambra como testigo.