Las restricciones a la entrada de repuestos están afectando a uno de los elementos básicos para responder a la emergencia en Gaza: los vehículos. Neumáticos, baterías, aceites y otras piezas necesarias para su mantenimiento escasean, dejando numerosos vehículos fuera de servicio o funcionando con grandes dificultades. El impacto no está afectando solo los camiones que transportan ayuda humanitaria. Ambulancias, vehículos de bomberos y unidades de rescate también necesitan estos repuestos para mantenerse operativos y poder responder ante los ataques, los incendios y las emergencias médicas.
Las restricciones afectan así a toda la cadena de respuesta humanitaria: desde la reparación de los vehículos hasta su capacidad para llegar a la población. Una carencia que termina agravando todavía más una emergencia ya marcada por la destrucción y la falta de recursos. En una Franja donde cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, un vehículo averiado no es simplemente un vehículo menos. Es una ambulancia que no llega, un bombero que no puede desplazarse o un camión de ayuda que no puede completar su recorrido.
Huda Hegazi, la Franja de Gaza. mnj/hnb