macOS 27 Golden Gate pone fin al soporte para los Mac con procesadores Intel, completando así la transición de Apple a sus propios chips. La actualización llega en un momento especialmente convulso para la compañía, con la industria de la inteligencia artificial presionando tanto la producción de sus ordenadores como su plantilla, y justo cuando John Ternus ha tomado el relevo de Tim Cook al frente de la empresa. Vamos a ver qué implica este paso: macOS completa la transición a Apple Silicon que arrancó hace años, y cualquier equipo con chip Intel deja de recibir las novedades del sistema. Si todavía usas un Mac con Intel, no recibirás las futuras funciones de Golden Gate ni las próximas actualizaciones de seguridad.
Es un hito importante, aunque queda algo eclipsado por otro cambio mayor en Cupertino: el paso de Tim Cook a John Ternus como máximo responsable de la compañía. Y es que Golden Gate no llega en un momento cualquiera: tiene que cerrar varias transiciones a la vez y avanzar en las promesas de inteligencia artificial que Apple lanzó en la WWDC de 2024 y que todavía no ha terminado de cumplir. Por qué el chip propio del Mac es terreno fértil para la IA La arquitectura de memoria unificada que trajeron los primeros Mac con Apple Silicon, presentados dos años antes de que ChatGPT arrancara su carrera hacia los mil millones de usuarios mensuales, resulta ideal para ejecutar y ajustar modelos de lenguaje en local. A eso se suman las raíces UNIX de macOS, que ofrecen a los desarrolladores un entorno de terminal familiar tanto para programar en Python como para trabajar con agentes de IA desde la Terminal.
Esa combinación convierte al Mac en una pieza muy atractiva para toda la industria de la inteligencia artificial. Sin embargo, la moneda tiene dos caras: la misma demanda que demuestra el potencial de estos equipos es la que le está complicando la vida a Apple a la hora de fabricarlos y venderlos al ritmo habitual. Si te preguntas por qué tu Mac tarda más de lo esperado en llegar, la respuesta tiene mucho que ver con este tirón de la IA. Meses de espera y precios al alza por la fiebre de la IA Los desarrolladores que trabajan con inteligencia artificial y los usuarios que montan sus propios servidores locales han disparado la demanda de modelos como el MacBook Pro y el Mac mini.
La presión de los centros de datos ha dificultado que Apple mantenga el suministro y los precios estables: este verano, los plazos de entrega de algunos Mac se han estirado durante semanas, incluso meses, y los precios oficiales han subido. Pese a ello, Apple no ha frenado el ritmo de renovación de su gama: hace poco actualizó tanto el Mac Studio como el Mac mini, en plena tormenta de demanda. Está por ver si esa presión sobre el suministro se relaja en los próximos meses o si, por el contrario, se mantiene mientras la carrera por la IA siga acelerando. Si estás pensando en comprarte uno, cuenta con que el plazo podría ser más largo de lo habitual.
La sangría de talento hacia la IA y el litigio con OpenAI El otro frente abierto para Apple tiene que ver con las personas, no con los componentes. La industria de la inteligencia artificial se ha llevado a cientos de empleados de la compañía en los últimos tiempos, atraídos por los proyectos y las ofertas de las empresas que lideran la carrera de los modelos de lenguaje. Esas salidas son, de hecho, el telón de fondo de la demanda que Apple ha presentado contra OpenAI por secretos comerciales, un litigio que involucra a antiguos trabajadores de la compañía que ahora desarrollan hardware pensado para la inteligencia artificial. Es un contexto turbulento que no solo afecta a Apple: salpica a toda la industria tecnológica.
Está por ver si Apple logra frenarla. Golden Gate, con Ternus al mando y las promesas de IA pendientes Todo este ruido de fondo rodea la llegada de macOS 27 justo cuando Apple ha completado el relevo en la cúpula: John Ternus sustituye a Tim Cook como máximo responsable de la compañía, un cambio que podría marcar el rumbo del Mac en los próximos años. Golden Gate tiene ahora la tarea de completar las transiciones que Apple ya había puesto en marcha, entre ellas el adiós definitivo a Intel, y de acercar el sistema a las funciones de inteligencia artificial anunciadas en 2024 que todavía no han llegado del todo. Para quien tenga un Mac con Intel en casa, el mensaje es claro: toca plantearse el salto a Apple Silicon si quiere seguir recibiendo las novedades del sistema y las actualizaciones de seguridad en el futuro.