Durand, presidenta del Comité Paralímpico Cubano (CPC), calificó hoy en exclusiva a Prensa Latina de histórica la visita al país de Andrew Parsons, titular del Comité Paralímpico Internacional (IPC), y de Michele Melissa Formonte, directora de Desarrollo para las Américas de esa entidad, a quienes acompañó en el Centro Fidel Castro Ruz. “Es primera vez que visita nuestro país un presidente de ese organismo”, dijo Durand, con la certeza de quien conoce que las grandes carreras no siempre ocurren sobre el tartán, sino también en las oficinas donde se trazan los caminos del deporte. Para la multicampeona, dueña de 11 coronas paralímpicas entre Londres 2012 y París 2024, la presencia de Parsons en Cuba abre una ventana de entendimiento y compromiso, tras una relación que definió como excelente entre el CPC y la organización mundial. La velocista que hizo del tiempo un adversario vencible considera que la visita permitirá comprender mejor “cómo caminar en el mundo paralímpico”, pero también deja tareas a los visitantes para contribuir al mejoramiento del desarrollo y de los resultados de los atletas cubanos. Durand habla ahora desde una responsabilidad distinta, aquella que la llevó a cambiar los tacos de salida por la conducción de una estructura nacional sin experiencia previa como dirigente, un tránsito que identifica como su reto mayor. “Lo que sí está siendo muy bonito para mí, muy gratificante, y lo estoy haciendo con mucho amor y mucho cariño”, confesó la mujer que durante años convirtió la velocidad en una forma de asombro para Cuba y el planeta.
No reniega de la atleta que fue, porque aún hace ejercicio diariamente y conserva la pista como “mi pasión de toda la vida”, aunque asegura que se retiró realizada, feliz y convencida de haber cumplido, incluso más allá de lo que se propuso. Su nueva carrera apunta a la inclusión desde las edades tempranas, mediante la integración del movimiento paralímpico y las Olimpiadas Especiales, respaldada por un convenio con el Ministerio de Educación para articular los juegos escolares destinados a personas con discapacidad intelectual con las paralimpiadas escolares. También mira hacia la ciencia, a partir de alianzas con la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, pues el deporte adaptado, recordó, exige metodologías actualizadas y respuestas específicas para las disciplinas que Cuba aspira a incorporar. Parsons ha reconocido a Durand como ejemplo para deportistas, especialmente mujeres, y recordó con admiración la pista donde la cubana forjó sus triunfos, mientras dialogaban sobre eventos y programas de apoyo al movimiento paralímpico de la isla.
Omara Durand ya no corre para dejar atrás a sus rivales: corre, desde la dirección, para que ningún talento cubano con discapacidad tenga que quedarse inmóvil antes de escuchar el disparo de salida. mh/blc