El teclado lleva más de un siglo siendo una de las principales formas de “comunicarnos” con el ordenador, pero el CEO de uno de los mayores fabricantes de software empresarial cree que tiene fecha de caducidad. Christian Klein, máximo responsable de SAP, lo resume con una frase contundente: “El fin del teclado está cerca”. Christian Klein lo tiene claro: “El fin del teclado está cerca” Fortune ha vuelto a publicar este 16 de septiembre la entrevista con Klein, aunque parece que todo se remonta originalmente al 28 de enero de 2026, después de una conversación mantenida en Davos. La idea detrás de esta predicción está en la mejora que han experimentado los sistemas de reconocimiento de voz integrados en los grandes modelos de lenguaje.
Según explica el directivo, la capacidad para reconocer lo que decimos ya es suficientemente buena como para que el siguiente reto “no sea tanto entender las palabras, sino traducirlas correctamente al lenguaje de una empresa, sus datos y sus procesos internos”. Hoy lo normal es abrir una aplicación empresarial, localizar una pantalla, escribir datos en campos concretos, ejecutar una consulta y recorrer menús. Klein cree que el empleado podrá simplemente hablar: pedir un análisis, introducir una actualización, registrar información o poner en marcha un proceso de negocio. De hecho, SAP espera que “la introducción manual de datos mediante teclado pueda reducirse drásticamente en los próximos dos o tres años dentro de este entorno de trabajo”.
SAP ya está construyendo la tecnología que puede hacer realidad esa predicción Las declaraciones de Klein son bastante oportunas porque su empresa ya está desarrollando la infraestructura necesaria para que todo esto sea posible. La compañía anunció este año una alianza con LiveKit para incorporar voz inteligente a Joule. Su objetivo es extender la IA empresarial más allá del teclado. La guía oficial de SAP Sapphire 2026 explica que esta integración permite utilizar capacidades de voz en tiempo real dentro de Joule.
Todo está encuadrado en su estrategia denominada Autonomous Enterprise. Además, también cuentan con tecnología speech-to-speech para desarrolladores que quieran construir experiencias en las que la conversación pueda fluir directamente por voz. Y es que hablar con el ordenador nunca ha sido el problema, lo complicado es conseguir que el sistema haga algo útil con lo que acabamos de pedirle. Ahí entran los agentes de inteligencia artificial.
De escribir una consulta a pedirle directamente a la empresa que haga algo Para que nos hagamos una idea, pasaremos de decir algo como: “Muéstrame qué productos tienen problemas de stock” A decir algo del estilo de: “Revisa las previsiones de ventas, comprueba el inventario y prepara las acciones necesarias”. La segunda orden no es únicamente de pedir información, pide al propio software que razone sobre varios sistemas y ejecute un proceso. En resumen, una predicción muy fuerte que se refiere al papel del teclado como mecanismo obligatorio para introducir información y manejar software empresarial.