Geraldine Page, actriz de 'Hondo': "John Wayne empezó a preocuparse por los mexicanos porque estaban acampados pasando frío. Pasó el resto de la noche con ellos"

Geraldine Page, actriz de 'Hondo': "John Wayne empezó a preocuparse por los mexicanos porque estaban acampados pasando frío. Pasó el resto de la noche con ellos"

Por Alicia P. Ferreirós Leer en la aplicación Fallecido en 1979 con más de 150 películas en su trayectoria y el honor de ser el actor con mayor número de papeles protagonistas de la historia —récord que aún no le ha sido arrebatado—, John Wayne no solo es uno de los actores más reconocidos de la historia del cine clásico, sino que también es un mito, una leyenda del Oeste cuya imagen es intrínseca al imaginario colectivo sobre el género. Del mismo modo, al margen de su trabajo como actor, John Wayne también permanece asociado al arquetipo de hombre conservador y profundamente vinculado al orgullo de ser un hombre estadounidense. También rudo, parco en palabras y de firmes convicciones asociadas a los valores tradicionales.

Su mala fama no surge de la nada : son muchos los que tuvieron la oportunidad de trabajar con la estrella del Oeste que con el tiempo han compartido algunas de las feas costumbres del actor en los sets de rodaje y solo hay que irse a su polémica entrevista con Playboy en 1971 para leer algunas de sus peores declaraciones. "Creo en la supremacía blanca. No podemos, de repente, arrodillarnos y entregar todo al liderazgo de los negros", dijo. "No me siento culpable por el hecho de que hace cinco o diez generaciones atrás estas personas fueron esclavos". Sin embargo, John Wayne también dejó buen sabor de boca en otros de los que, en algún momento de su carrera, se cruzaron en su camino y una de ellas fue la actriz Geraldine Page , quien debutó en la gran pantalla en 1953 en una película protagonizada por "El Duque", el western dirigido por John Farrow Hondo . La oscarizada intérprete recordó en unas declaraciones que recogería posteriormente el libro John Wayne: The Man Behind the Myth de Michael Munn, una de las biografías más célebres del actor, una anécdota acontecida en el set de rodaje que dejaba en buen lugar a John Wayne, aunque no sin antes reconocer que era un hombre que solía estar de mal humor y que siempre arremetía contra alguien .

Hondo Fecha de estreno 3 de diciembre de 1954 | 1h 23min Dirigida por John Farrow Con John Wayne , Geraldine Page , Ward Bond Usuarios 3,0 "Cuando era encantador, lo era de verdad. Y por eso le quería. Todo el mundo le quería. Todos habrían hecho cualquier cosa por él, porque incluso cuando perdía los estribos, luego te pedía disculpas sinceramente.

No le gustaba hacer daño a nadie", aseguraría Page sobre él tras la muerte del actor en 1979. "No era como John Ford . Si Wayne llegaba a ser cruel en algún momento, no lo hacía para impresionar ni por efecto dramático; simplemente estaba sometido a mucha presión. Pero sabías a qué atenerte con él, porque detestaba la hipocresía. Y era tremendamente leal a las personas que trabajaban para él". "Una tarde, ya avanzada la jornada, estábamos rodando una escena en el lecho seco de un lago cuando se desató una tormenta terrible", recordaría Page sobre el rodaje de Hondo . "El señor [John] Farrow [director de la película] y el señor [Robert] Fellows [su productor] se apresuraron a sacar al reparto y al equipo técnico estadounidenses antes de que se inundara, pero dejaron al equipo mexicano allí para recoger todo el material" A mitad de la noche, todos los estadounidenses estaban bien abrigados y cómodos en el motel, y Duke empezó a preocuparse por los mexicanos, ya que estaban acampados a la intemperie, pasando frío y mojándose.

Así que Duke levantó de la cama al encargado del catering; prepararon unos sándwiches y se los llevaron a los mexicanos junto con café y tequila. Duke pasó el resto de la noche fuera con ellos: comiendo, bebiendo y contando historias "Era maravilloso en ese sentido. Poseía grandes dotes de liderazgo, y por eso la gente le profesaba tanta admiración. Era leal con quienes le eran leales a él", aseguraba la actriz.

No obstante, Page también admitió que "el mayor inconveniente de trabajar con Duke era que a menudo estaba de mal humor y soltaba salidas de tono contra cualquiera": "Cada mañana se ponía a gritar y arremetía duramente contra alguien" , recordaba Geraldine. "Si estaba de mal humor o tenía resaca, se ponía sarcástico conmigo a propósito de Nueva York y Stanislavski. Hubo momentos en los que estuve a punto de decir que ya había tenido suficiente y mandarlo a paseo con su película de vaqueros, pero de repente él se calmaba y decía: 'Venga, Geraldine, no estarás enfadada con el viejo Duke, ¿verdad?'. Y yo respondía: 'No'". Luego, al volver al hotel, me decía a mí misma: 'Soy una estúpida.

Soy igual que todas las demás. Caigo rendida ante ese encanto. Ese encanto tan tremendo'. En el fondo, simplemente lo adoraba.

Era John Wayne, tanto dentro como fuera de la pantalla". Page, que en aquel momento estaba empezando pero acabaría ganando el Oscar por su papel en Regreso a Bountiful en 1986, también reconoció que, aunque no comulgaba con sus opiniones políticas, la forma en que Wayne expresaba sus ideas distaba bastante de los malos modos del director John Farrow y el coprotagonista Ward Bond . "Yo estaba acostumbrada a la política liberal de Nueva York, pero allí me encontraba sentada con aquellos tres hombres [Wayne, Bond y Farrow], escuchando con creciente horror sus opiniones políticas de derechas. No tenía escapatoria, así que me quedaba allí sentada y, cuanto más escuchaba, más notaba las diferencias entre ellos". "John Wayne, por ejemplo, exponía sus puntos de vista con gran sensatez; en cambio, el señor Farrow me parecía totalmente ilógico, y Ward Bond se mostraba simplemente agresivo y autoritario. [...] Llegué a la conclusión de que, si se sacaba a John Wayne de aquel círculo de personas que lo rodeaban constantemente, él se convertiría en una fuerza poderosa -y opuesta a cualquier reacción retrógrada- en favor del bien y la decencia. Yo no compartía muchas de sus creencias, pero él defendía a capa y espada a su país.

Y eso es algo que hay que respetar".