1-2: La buena reacción de la Real no es suficiente para paliar una primera mitad horrible

1-2: La buena reacción de la Real no es suficiente para paliar una primera mitad horrible

La buena reacción de la Real no es suficiente para paliar una primera mitad horrible REAL SOCIEDAD El Bournemouth se llevó los puntos de Anoeta tras ser letal en los primeros 45 minutos ante una Real dubitativa y floja con 5-2-3; el cambio al 4-2-3-1 con la entrada de Guedes por Fort al descanso cambió el guion y los txuri urdin fueron superiores y merecieron hasta empatar, pero no lo hicieron Real Sociedad Final 1 2 Bournemouth Europa League - Fase Grupos J-1 - 17/09/2026 21:00 CEST Unai Valverde Periodista La Real Sociedad cayó en Anoeta ante el Bournemouth 1-2 y regresó con mal pie a la Europa League tras un año de ausencia. Los txuri urdin cayeron en la trampa 'cherry' de la primera mitad y estuvieron terriblemente flojos ante un rival que se estrenaba en Europa pero que estuvo maduro y letal, haciendo gozar a los 2.000 ingleses desplazados. La losa del 0-2 de los primeros 45 minutos con una línea de cinco tan novedosa como desastrosa, fue demasiado para los realistas, que tras el descanso mejoraron sobremanera con la entrada de Guedes y la vuelta al 4-2-3-1, recortaron distancias, atacaron sin parar, tuvieron grandes ocasiones con el luso y Óskarsson, e incluso merecieron algo más, pero se quedaron a medias. Cuarta derrota en los primeros siete partidos de temporada.

Urge espabilar. REAL SOCIEDAD 1 2 BOURNEMOUTH Ver ficha partido REAL SOCIEDAD: Marrero; Fort (Guedes, 46'), Beitia, Jon Martín, Sarr, Sergio Gómez; Turrientes (Gorrotxa, 58'), Yangel Herrera (Zakharyan, 83'); Oyarzabal (Sucic, 74'), Óskarsson, Barrenetxea (Kubo, 83'). BOURNEMOUTH: Petrovic; Smith (Christie, 63'), Hill, Silva, Truffert; Scott, Adams (Diakité, 63'); Rayan (Gannon-Doak, 72'), Kluivert (Brooks, 83'), Tavernier; Evanilson (Álvaro Rodríguez, 72'). Goles: 0-1 Kluivert (12'); 0-2 Rayan (20'); 1-2 Sergio Gómez (58').

Árbitro: Paweł Raczkowski (Polonia). Amonestó a Turrientes, Óskarsson y Barrenetxea por los locales y a Kluivert, Truffert y Diakité por los visitantes. Anoeta. 30.020 espectadores. Con línea de cinco Llegó el estreno europeo de Matarazzo en la Real y con él, la primera vez con cinco atrás, su esquema favorito que no había usado.

El estadounidense protegió a Fort, que fue titular por primera vez, con Beitia, Jon Martín y Sarr, además del incansable Sergio y elegir a Marrero en la portería. Por delante, doble pivote con Turrientes, que volvía tras dos ceros consecutivos, y Yangel, que continúa siendo muy relevante. Arriba regresó Óskarsson tras dos suplencias y aguantó Barrenetxea, además del omnipresente Oyarzabal jugando sus sexto partido de inicio seguido. En total, cinco cambios desde el domingo.

Y un sistema nuevo que iba a traer problemas. El Bournemouth repitió equipo del fin de semana, saliendo con todo en su bautismo europeo. Un desastre La Real transmitió ambición por el torneo en las últimas declaraciones públicas de presidente, director deportivo, entrenador y jugadores. Pero sobre el verde esa palabra se quedó un poco grande.

Pese a todo, los txuri urdin no empezaron mal el encuentro con balón. Encontraron salidas de balón interesantes, con cuatro atrás, sobre todo con Barrenetxea de protagonista, que generaban ataques en ventaja. Sin éxito, pero interesantes. Y peligrosos.

Aunque el balance de ocasiones se quedaba en un disparo alto de Yangel, y otro posterior de Barrene. Pero ya se veían ciertos detalles incluso en ese momento de que el esquema nuevo no estaba del todo claro, o al menos no beneficiaba a algunos jugadores. Fort estaba perdido totalmente en su primera titularidad, dudando con balón y sin él sobre todo, obligando a Beitia a salir de zona y dudar también. Todo iba en cadena.

El Bournemouth, que apretó alto con todo, no logró sacar nada positivo al principio pero terminó haciendo muchísimo daño desde el tempranero 0-1. Un asentamiento en Europa muy rápido. En el 11’ llegó el 0-1. Fort no siguió la marca en banda y Truffert centró a placer por delante de la zaga realista para que Kluivert, liberado de marca, empujase con facilidad.

Tener 3 centrales no sirvió para tener atado al atacante. Un despropósito defensivo. Fue anulado en primera instancia pero no había fuera de juego por ningún lado. El tanto hizo muchísimo daño a la Real pese a unos primeros minutos de intento de rebeldía.

El equipo se fue rompiendo, llegaron los nervios, los errores, y estaban perdidos, descolocados, fallones y tensos. Con la grada sufriendo y exigiendo. En el 20’ llegó el 0-2 de la estrella, Rayan. Fort perdió el balón, Scott cambió de orientación el juego con maestría y mucha tranquilidad pese a la zona y su balón se convirtió en una asistencia mágica a la espalda de la zaga para que Rayan, que ganó a Sergio en carrera, anotase de cabeza, aprovechando un error muy importante de Marrero en colocación.

Hizo algo raro saliéndose de la portería y el balón entró pese a ser muy parable. Los ingleses olieron sangre y fueron a por todas. Remataban todo. Evanilson cabeceó al palo en una falta latera, otra vez liberado del todo.

Hubo robos altos y en las pocas acciones ofensivas realistas pasaban cosas, o una caída inoportuna, o una falta no pitada o un movimiento que no se daba. Todo mal, pese a los intentos de Barrene, Oyarzabal y Sergio Gómez. Intento de revolución y mejora Como al resto, a Matarazzo no le debió gustar lo que vio. Quitó a Fort al descanso por Guedes y pasó a jugar con el 4-2-3-1 habitual, con Beitia de solución en el lateral.

Y lo cierto es que invirtió el guion del encuentro. La Real se lanzó al ataque, provocó varios córners, embotelló al rival, Turrientes avisó con un buen chut que desvió Petrovic y terminó recortando distancias antes de la hora, en el 58’, con un centro envenenado de Sergio Gómez que terminó colándose tras no tocar nadie. El gol encendió Anoeta. Matarazzo dio entrada a Gorrotxa por Turri acto seguido, y luego a Sucic por Oyarzabal después de que este hiciera una vaselina en un ataque debió finalizar Guedes.

El luso la había tenido antes con un buen recorte y chut fuerte pero paró Petrovic. Se sucedían los ataques y los córners realistas, que estaban sacando el orgullo y la agresividad. En un gran ataque de lado a lado Sergio, en ventaja, decidió ponerla en vez de finalizar. Entraron Kubo y Zakharyan quemando las naves restantes y el ruso le plantó un pase de gol espléndido a Óskarsson, que marró la ocasión delante del portero.

En el 90’ volvería a tenerla el islandés en el segundo palo, en el suelo, tras una semivolea de Jon Martín, pero su toque con la zurda lo desvió el portero también. No paró de intentarlo la Real hasta el final, remó y remó pero murió en la orilla. Mal arranque.

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