Aunque su nombre no es tan reconocido como el de otros desarrolladores, Bruce Straley es una de las personas más importantes en la historia reciente de PlayStation. Trabajó en Naughty Dog durante casi 20 años, siendo codirector de títulos como Uncharted 2: El Reino de los Ladrones o The Last of Us. Sin embargo, hubo un momento de su vida en el que dejó de estar seguro de querer seguir creando videojuegos. Y la razón detrás de esta decisión que tomó en 2017 quizá quede más clara si prestamos atención a una entrevista reciente. "Creo que las experiencias que ofrecemos en el ámbito de los juegos AAA son… me atrevería a decir que son aburridas", decía sin miedo.
Una industria que no toma riesgos Para Straley, las cosas podrían ser muy fáciles, porque él mismo reconoce que bastaría con decir "voy a hacer el próximo The Last of Us" para que los inversores saquen la cartera. Por desgracia, lo que él busca es la innovación y, en sus propias palabras, "parece que no hay oportunidades de inyectar ideas frescas e innovadoras en la industria AAA". Así se lo explicaba a la revista EDGE, a la que también confesaba que hasta tenía una idea para una futura superproducción que probablemente nunca termine de llevar a cabo porque, simplemente, eso no es lo que las compañías buscan. El desarrollador incluso se atrevía a poner ejemplos: "Mira a God of War Laufey: cada píxel te vuela la cabeza.
La cantidad de trabajo y habilidad que hay en cada frame… He hecho ese tipo de juegos y aun así estoy impresionado. ¿Pero qué pasa cuando me fijo en lo que realmente estoy haciendo en el juego? No me emociona. Y eso no tiene nada que ver con el equipo de God of War, es algo que pasa en toda la industria AAA". En este sentido, quizá pesen demasiado las similitudes con el God of War de 2018 y Ragnarok, a su vez parecidos a otras superproducciones.
Esta corriente de opinión es una que, además, se está volviendo cada vez más popular. Desde 2021 todos los ganadores del premio a juego del año en los Game Awards hayan sido títulos de un modo u otro innovadores. Es cierto que en la lista de premiados hay superproducciones como Elden Ring o Baldur’s Gate, pero,de un modo u otro, estos también se alejan de las fórmulas habituales del AAA. El propio Bruce Straley también decidió seguir dedicándose a la industria del videojuego.
Desde 2021 dirige un estudio llamado Wildflower Interactive que se dedica a desarrollar "juegos más pequeños, con una gran carga creativa y estilos únicos que exploran las posibilidades del medio". Actualmente, su compañía trabaja en un título llamado Coven of the Chicken Foot que protagoniza una anciana bruja con movilidad limitada que se vincula con una extraña criatura para cumplir un juramento. Algo distinto a todo aquello en lo que el desarrollador había trabajado hasta ahora. En 3DJuegos | "Sabía que sería un problema".
El director de The Witcher 3 ya vio venir las críticas al sistema más destacado de su nuevo RPG.