Bloomberg — El Pentágono y Lockheed Martin Corp. (LMT) están tomando medidas para acelerar la producción de un nuevo misil aire-aire clasificado destinado a los aviones de la Fuerza Aérea y la Armada de los Estados Unidos, que se considera fundamental para disuadir a China. La compañía y el Departamento de Defensa afirman que han alcanzado un acuerdo marco general que, en última instancia, dará lugar a un contrato de producción plurianual para el Misil Táctico Avanzado Conjunto (JATM, por sus siglas en inglés), que todavía se encuentra en fase de desarrollo pero está a punto de entrar en producción. Una vez desplegado, este proyectil será el misil aire-aire más avanzado del arsenal de Estados Unidos. Ese papel lo han desempeñado durante mucho tiempo las versiones cada vez más sofisticadas del AIM-120 AMRAAM (misil aire-aire avanzado de medio alcance) de RTX Corp. (RTX), que se introdujo en 1993. “Entregaremos el JATM a la velocidad que nuestra nación y nuestros aliados exigen, al tiempo que aportamos valor a los contribuyentes y a nuestros accionistas”, explicaba en un comunicado Tim Cahill, presidente de Lockheed Martin Missiles and Fire Control.
Se trata del primer acuerdo marco relativo a un sistema clasificado orquestado por Michael Duffey, máximo responsable de adquisiciones del Departamento de Defensa. Su oficina ha formalizado numerosos acuerdos marco para sistemas de gran relevancia, como la versión más avanzada del misil tierra-aire Patriot, el misil de crucero Tomahawk y los interceptores del sistema de Defensa de Área de Alta Altitud Terminal (THAAD, por sus siglas en inglés). Este nuevo programa de misiles recibió una inyección de US$2.000 millones en el presupuesto propuesto por la administración Trump para el ejercicio fiscal que comienza el 1 de octubre, lo que indica que podría acelerarse su producción y desplegarse en breve. La Fuerza Aérea y la Armada solicitan US$2.900 millones para el desarrollo y los pedidos de misiles en 2027, frente a los apenas US$894 millones de este ejercicio fiscal.
Lockheed Martin recibió por primera vez el contrato de desarrollo clasificado en agosto de 2017. El Pentágono también reveló en marzo que iba a vender a Australia 460 misiles, además de equipo de pruebas, en una operación por valor de US$3.100 millones. El nuevo JATM, también conocido como AIM-260, está diseñado para encajar en los compartimentos internos de armamento de los cazas F-22 y F-35, aunque la Fuerza Aérea ha indicado que también se integrará en los aviones F-16 y F-15. Lea más en Bloomberg.com