El sistema del que ya avisamos en agosto en ADSLZone, que cambiará el reciclaje de todos los españoles, sobre todo si hablamos de latas, botellas y otros envases, podría no llegar cuando estaba previsto. La normativa española establece noviembre de 2026 como el plazo para poner en marcha el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), un modelo que obligará a pagar un depósito de al menos 10 céntimos por determinados envases y que permitirá recuperar ese dinero al devolverlos. Sin embargo, estamos ya a 18 de septiembre y el sistema sigue pendiente de varios pasos administrativos. De hecho, el propio sector considera “prácticamente imposible” que pueda comenzar a funcionar en noviembre.
Así lo explicó el 12 de septiembre Antonio Romero, secretario general de la Asociación SDDR para España, en declaraciones a El Debate. El problema no es que haya desaparecido la obligación legal, ya que el calendario sigue existiendo. La cuestión es que poner en funcionamiento un sistema nacional de estas características requiere contar previamente con un operador autorizado y desplegar toda la infraestructura necesaria, la cual todavía no está lista. Qué está ocurriendo con el SDDR El origen del cambio está en los datos oficiales sobre la recogida de botellas de plástico de un solo uso.
El informe publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) el 22 de noviembre de 2024 situó la recogida separada de estos envases en el 41,3 % durante 2023, muy por debajo del objetivo del 70 % establecido para ese año. El propio informe concluyó que debía implantarse un SDDR en todo el territorio nacional en el plazo de dos años. Aquí aparece una de las claves de todo el proceso. El artículo 47 del Real Decreto 1055/2022 establece que, cuando se incumplen los objetivos previstos, debe establecerse el sistema de depósito, devolución y retorno en un plazo de dos años.
Además, contempla que el depósito sea de al menos 10 céntimos de euro por cada envase de bebida. Por eso, tomando como referencia la comunicación del incumplimiento realizada el 22 de noviembre de 2024, el horizonte estaría en el 22 de noviembre de 2026. El problema es que el calendario administrativo no parece acompasado con ese plazo. Según la información publicada por El Debate, todavía faltan las autorizaciones necesarias para que una entidad pueda gestionar el sistema.
La situación también ha sido denunciada públicamente por organizaciones ambientales. El 11 de septiembre, Alianza Residuo Cero afirmó que el procedimiento para autorizar a las cuatro entidades candidatas continuaba paralizado en la Comunidad de Madrid y que no existía un calendario conocido para resolverlo. 2029 podría ser la fecha La propia Asociación SDDR para España está poniendo el foco en 2029, un horizonte relacionado con los objetivos europeos de recogida separada. Romero considera que ese marco es más realista teniendo en cuenta la complejidad técnica, logística y territorial que supone desplegar el sistema en España. Eso no quiere decir que exista una nueva fecha oficial de entrada en funcionamiento.
Por ahora, noviembre continúa siendo el plazo establecido por la normativa. Cómo afectará al cliente El cambio que más notará el consumidor será a nivel económico. Cuando el SDDR esté operativo, los envases incluidos en el sistema tendrán asociado un depósito de al menos 10 céntimos. Ese importe se abonará inicialmente al comprar la bebida y se recuperará cuando el envase vacío sea devuelto en uno de los puntos habilitados.
Es decir, no sería como tal ni un impuesto ni un incremento del precio. El dinero funciona como una fianza vinculada al envase, por lo que quien lo devuelve recupera el depósito. El propio artículo 47 del Real Decreto establece este mecanismo y obliga a identificar los envases sujetos al sistema. Esto supondrá un cambio importante respecto al funcionamiento habitual del contenedor amarillo.
En lugar de depositar determinados envases directamente en el sistema municipal de recogida, el consumidor tendrá que conservarlos y llevarlos a un punto de retorno.