El futuro ya está aquí: el primer enfrentamiento naval entre drones sorprende a toda Europa y deja un barco hundido

El futuro ya está aquí: el primer enfrentamiento naval entre drones sorprende a toda Europa y deja un barco hundido

La guerra naval acaba de protagonizar una escena que hasta ahora parecía propia de una película más que de la realidad. Un dron naval ucraniano ha atacado y hundido a otro dron naval ruso en el mar Negro, en lo que especialistas consideran el primer enfrentamiento conocido entre dos embarcaciones de superficie no tripuladas. No había tripulaciones a bordo de ninguno de los dos barcos, por lo que el combate lo libraron máquinas. La Armada ucraniana ha difundido imágenes en las que se observa a un Sargan-3000 disparando contra una embarcación rusa hasta provocar su hundimiento.

El vehículo ucraniano estaba equipado con una estación de armas remota con una ametralladora de 12,7 milímetros. El análisis publicado por Naval News, del que se hace eco New Scientist, y firmado por el especialista naval H. I. Sutton, identifica al objetivo ruso como un modelo mejorado de la familia Orcan.

Hasta ahora, los drones navales se habían utilizado principalmente para atacar barcos tripulados, puertos e infraestructuras. Lo ocurrido en el mar Negro demuestra que estos sistemas empiezan a enfrentarse también entre ellos, lo que sorprende a todos. Cómo fue el combate Según las imágenes difundidas por Ucrania, el Sargan-3000 localizó el vehículo ruso y abrió fuego con su estación de armas remota. El ataque se realizó mediante varias ráfagas hasta que la embarcación rusa terminó hundiéndose.

Las imágenes muestran diferentes perspectivas del enfrentamiento, incluida la cámara de la propia estación de armas y otra situada sobre el vehículo. El Sargan-3000, también conocido como SeaWolf, es una plataforma no tripulada de superficie que Ucrania incorporó oficialmente a su Armada en abril de este mismo año. Cuenta con un diseño modular que puede emplearse para diferentes cometidos y transportar distintos sistemas, desde armamento hasta equipos de guerra electrónica. En este enfrentamiento llevaba una Kongsberg Protector, una estación de armas controlada remotamente equipada con una ametralladora de 12,7 mm.

Su ventaja frente al modelo ruso es clara, ya que mientras el Sargan estaba preparado para combatir a distancia, el Orcan analizado por Sutton parece haber sido concebido principalmente como una embarcación de ataque de un solo uso, probablemente con una carga explosiva. El Orcan, es decir, el dron ruso, es una embarcación mucho más pequeña y rápida pensada para realizar ataques contra objetivos de mayor tamaño. Según el análisis de Sutton, el modelo utilizado en este enfrentamiento probablemente estaba configurado para transportar una carga explosiva y embestir contra otro barco. Esto ayuda a entender el resultado del combate.

No se enfrentaron dos drones con capacidades equivalentes, sino que uno estaba equipado con armamento para defenderse y atacar a distancia, mientras que el otro parece haber sido diseñado principalmente para alcanzar su objetivo y detonar. El propio Sutton considera que el enfrentamiento era una evolución bastante previsible de la guerra con drones. El fenómeno ya se ha observado en tierra y en el aire, y es que cuando ambos bandos empiezan a utilizar sistemas no tripulados, tarde o temprano aparecen plataformas destinadas específicamente a interceptarlos. Ucrania y Rusia siguen probando La utilización de embarcaciones no tripuladas ha adquirido una enorme importancia en el conflicto desde 2022.

Ucrania comenzó a desarrollar estos sistemas después de inutilizar su principal buque de guerra para evitar su captura al comienzo de la invasión. En octubre de 2022, varios drones navales ucranianos participaron en un ataque contra instalaciones navales rusas en Sebastopol. Desde entonces, Kiev ha evolucionado desde pequeñas embarcaciones adaptadas para transportar explosivos hasta plataformas mucho más sofisticadas. Algunas versiones actuales pueden incorporar ametralladoras, sistemas de defensa aérea, cohetes, drones aéreos o equipos de guerra electrónica.

El Sargan-3000 es precisamente un ejemplo de esa evolución hacia estas multiplataformas. Rusia, por su parte, también ha desarrollado sus propios drones navales. El Orcan sería uno de los modelos destinados a realizar ataques contra puertos, barcos e infraestructuras.

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