Con el inicio del nuevo año escolar, las miradas de las familias de Gaza están puestas en sus hijos, que regresan a la educación después de años de interrupción y privaciones. Un regreso marcado por numerosos desafíos, pero que refleja el empeño de las familias por mantener la educación presente en la vida de sus hijos. Pero el regreso a las aulas se produce sobre las ruinas de un sistema educativo devastado por la guerra. Casi el 98 % de los edificios escolares ha sufrido daños.
Esta destrucción ha obligado a convertir tiendas de campaña y espacios temporales en aulas. Una solución de emergencia ante la falta de edificios disponibles. A pesar de este cambio drástico y las difíciles condiciones, los estudiantes regresan a las clases con entusiasmo intentando recuperar su educación en condiciones muy alejadas de una escuela convencional. Y la falta de infraestructura no es el único obstáculo.
Durante años, materiales básicos como cuadernos, lápices y otros útiles escolares fueron prácticamente inaccesibles. Así comienza un nuevo curso en Gaza: con niños que vuelven a aprender, pero en un sistema que necesita ser reconstruido casi por completo. Después de casi tres años de guerra, donde la educación ha quedado completamente parada en Gaza, hoy volver a clase no significa volver a la normalidad. Significa estudiar entre tiendas de campaña, edificios dañados y espacios improvisados, mientras miles de niños intentan recuperar casi tres años de educación perdida.
Huda Hegazi, Gaza hjb/hnb