El profesor Pape, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago y fundador y director del Proyecto de Seguridad y Amenazas de Chicago (CPOST), donde imparte clases sobre seguridad nacional e internacional, poder aéreo, violencia política y terrorismo, había señalado anteriormente, en una entrevista con la cadena CNN , que el conflicto con Irán ha entrado en una fase de “mitad del juego” y que Teherán está adquiriendo progresivamente mayores elementos de poder e influencia en su enfrentamiento con Washington. Desde la perspectiva de este analista estadounidense, la confrontación entre Washington y Teherán ya no es un conflicto con objetivos limitados, sino que se ha convertido en una disputa prolongada y de desgaste que está redefiniendo el equilibrio de poder en Asia Occidental y sometiendo la estrategia global de Estados Unidos a una prueba extremadamente difícil. Atrapado en la “trampa de la escalada” Pape basa su análisis en un concepto central denominado “trampa de la escalada”: una situación en la que los ataques militares no logran alcanzar los objetivos políticos establecidos previamente y la parte más poderosa se enfrenta a un dilema costoso: o debe retirarse y aceptar resultados mínimos, o intensificar la tensión para lograr una victoria decisiva, una medida que abre directamente las puertas a un conflicto más amplio. Según este análisis, Irán ha superado durante esta confrontación la fase de “lucha por la supervivencia” y ha entrado en una etapa de “aprovechar la supervivencia para consolidar una hegemonía regional”.
Pape considera que, pese a los golpes recibidos por parte de Estados Unidos y el régimen israelí, Teherán ha logrado conservar sus cartas estratégicas decisivas, entre ellas la capacidad de ejercer una influencia determinante sobre la navegación en el estrecho de Ormuz y utilizar a sus aliados regionales para presionar los intereses estadounidenses y los flujos de la economía y la energía mundial. Jefe negociador: Ormuz seguirá cerrado hasta cumplir condiciones de Irán El estrecho de Ormuz: un instrumento de presión más allá de su valor militar Este analista estadounidense atribuye un papel excepcional al estrecho de Ormuz. Considera esta vía marítima estratégica, por la que transita una parte significativa de las exportaciones mundiales de petróleo y gas, como una fuente de influencia estratégica para Irán cuyo valor va mucho más allá de los cálculos puramente militares. Irán: EEUU fracasará en su intento de revertir la victoria iraní en Ormuz Según Pape: “La capacidad de Teherán para interrumpir las rutas marítimas y el flujo energético le ha proporcionado una carta de juego eficaz para presionar a la economía mundial y ejercer influencia sobre sus rivales regionales e internacionales”.
Irán a EEUU: Si cometen un error, serán blanco de ataques dolorosos | HISPANTV El cuartel general central de Jatam Al-Anbia ha lanzado una contundente advertencia a Estados Unidos sobre las consecuencias de cualquier error contra el país. Consecuencias para los países del Golfo y el régimen israelí La interpretación de Pape sobre la crisis no se limita a Irán y Estados Unidos. El analista considera que la prolongación del conflicto podría llevar a los países árabes del Golfo a reconsiderar su nivel de dependencia del “paraguas de seguridad estadounidense”. Según su análisis, estos países podrían verse obligados a fortalecer sus propias capacidades defensivas, en lugar de depender por completo de la presencia de bases militares estadounidenses, y a buscar estructuras de seguridad más diversificadas.
En cuanto al régimen israelí, Pape sostiene que esta guerra modificará de manera fundamental el entorno estratégico en torno a Tel Aviv, por lo que este régimen tendrá que depender más que antes de sus propias capacidades militares. Asimismo, considera que las antiguas premisas sobre la superioridad y la hegemonía incuestionable de Israel y Estados Unidos en la región se enfrentan ahora a serios cuestionamientos. Irán: Pacto de La Meca refleja desconfianza de la región en EEUU | HISPANTV Irán ha destacado que el pacto de defensa entre A. Saudí, Pakistán y Turquía refleja la creciente desconfianza regional hacia las promesas de seguridad de EE.UU.
La diferencia entre superioridad militar y victoria política Además, Pape considera que China y Rusia obtendrán beneficios estratégicos del desgaste y de la prolongación del conflicto de Estados Unidos en Oriente Medio, ya que cuanto más se extienda la guerra, mayores serán los recursos militares y diplomáticos que Washington deberá destinar a la región. Esto, según su análisis, debilitará la imagen de Estados Unidos como una potencia capaz de imponer sus objetivos políticos mediante su superioridad militar. Sin embargo, uno de los puntos centrales del análisis de Pape es la diferencia entre “superioridad militar” y “victoria estratégica”. Estados Unidos cuenta con una elevada capacidad tecnológica para destruir objetivos, pero la cuestión fundamental es si ese poder de fuego puede conducir al establecimiento de un orden regional estable y alineado con los intereses de Washington.
Desde su perspectiva, la cuestión principal es que la guerra podría pasar de ser un intento de obligar a Irán a realizar concesiones a convertirse en una prueba sobre “qué parte puede soportar los costos del conflicto durante un periodo más prolongado”. En esta ecuación, factores como la seguridad energética, la continuidad de la navegación marítima, la estabilidad de la economía mundial y las presiones políticas internas adquieren una importancia comparable a la de los misiles y los aviones de combate. Cómo Irán convirtió agresión de EEUU en ventaja estratégica para imponer condiciones Al final de su análisis, Pape concluye que las consecuencias del actual conflicto irán mucho más allá de los frentes de combate: Irán podría verse sometido a presión en el ámbito militar, pero aumentaría su influencia política, mientras que Estados Unidos, aunque seguirá siendo la mayor potencia militar del mundo, enfrentará mayores limitaciones para convertir esa capacidad en logros políticos concretos. En este escenario, los actores regionales también reajustarán sus cálculos de seguridad.
Pape ha señalado: “La confrontación actual no es simplemente una guerra entre Teherán y Washington; es una prueba decisiva para medir los límites del poder global de Estados Unidos y un factor que definirá la arquitectura del nuevo orden regional”. Misión incumplida – Parte I: EEUU fracasó en alcanzar todos sus objetivos de guerra contra Irán mep/hnb