iFixit ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: coger un iPhone recién salido del horno y dejarlo en piezas sobre la mesa . Con destornillador en mano y microscopio a un lado. Era el turno del iPhone 18 Pro y el resultado es uno de los desmontajes más interesantes que hemos visto en años. Una cámara de vapor que casi triplica su tamaño , una apertura variable con piezas más finas que un pelo y un truco de ingeniería para esconder el Face ID bajo la propia pantalla.
Hay también alguna sombra , sobre todo de cara a las reparaciones. Pero lo que se ve al abrir el iPhone 18 Pro y 18 Pro Max es la prueba física de que Apple se ha tomado en serio la refrigeración y la batería. La cámara de vapor triplica su tamaño Durante años, el chip del iPhone ha vivido encajonado dentro del sándwich de la placa madre, rodeado de otros componentes por todos lados. Este año Apple le ha dado la vuelta al planteamiento : el A20 Pro ahora está montado en la parte exterior de la placa, con la memoria movida a un lado.
Esto permite tener contacto directo con el sistema de refrigeración. iFixit lo comprobó con sus propias manos al desmontar el teléfono y encontrar una esponja térmica que presiona el chip directamente contra la cámara de vapor. La cámara de vapor del iPhone 18 Pro ocupa casi la totalidad del iPhone Y esa cámara de vapor es la otra gran protagonista del año. El año pasado era de unos pocos centímetros de longitud. Este año se ha expandido hasta cubrir casi todo el cuerpo del iPhone .
Así hay mucha más superficie para repartir el calor que genera el A20 Pro. Incluso la propia batería participa en la gestión térmica: su carcasa metálica ayuda a que el calor se aleje del chip y salga hacia arriba, a través de la pantalla. Comparación de tamaño de la cámara de vapor (elementos plateados) Un aumento de batería tremendo En el apartado de batería, el aumento de autonomía ha sido enorme, aunque hay que tener en cuenta que existen dos modelos distintos según dónde compres el iPhone . iFixit, al ser un medio estadounidense, ha desmontado la versión eSIM. Es la que se vende en Estados Unidos y otros países sin bandeja física de SIM.
En capacidad, esa versión eSIM del iPhone 18 Pro se queda en 4.288 mAh, un 0,8% más que el 17 Pro. Mientras que el Pro Max eSIM sube hasta 5.567 mAh, un 9,4% más que su predecesor. Aquí se nota cómo el modelo Pro Max es siempre quien lleva la voz cantante en batería . En España, sin embargo, todavía compramos el modelo con SIM física, y ahí las cifras vienen confirmadas por el etiquetado energético que exige la Unión Europea: 4.056 mAh en el iPhone 18 Pro, un 1,45% más que el 17 Pro, y 5.391 mAh en el 18 Pro Max, un 11,8% más que su predecesor .
La apertura variable, pieza a pieza La gran novedad de cámara de este año es la apertura variable con cuatro posiciones que van de f/1.48 a f/4.0. Seis láminas, cada una tan fina como un pelo humano . Se deslizan unas sobre otras para abrir o cerrar el paso de luz. Un anillo con pequeños electroimanes es el encargado de moverlas.
Funciona de forma completamente independiente al sistema de estabilización óptica, que también usa electroimanes pero en un conjunto distinto dentro de la misma cámara. Durante el desmontaje, una de esas diminutas láminas salió disparada, y al equipo de iFixit no le resultó nada fácil encontrarla de nuevo sobre la mesa. Si la apertura llega a atascarse en el uso diario, no hay reparación a nivel de componente que valga , habrá que sustituir el conjunto entero de la cámara principal. El Face ID que Apple ha escondido bajo la pantalla Otro de los cambios de este año está en la cámara infrarroja de Face ID, que Apple ha movido debajo de la propia pantalla .
La cámara frontal y el proyector de puntos infrarrojos siguen visibles en el Dynamic Island, pero l a cámara infrarroja está justo debajo de la hora. Sí, tras la pantalla . Bajo el microscopio, iFixit encontró cómo lo ha conseguido Apple: justo encima del sensor, desaparece una fila de píxeles de cada dos, un efecto que se difumina hacia los bordes para que resulte prácticamente invisible a simple vista. Debajo de la capa OLED hay además un filtro que deja pasar el infrarrojo pero bloquea la luz visible, ayudando a que el hueco desaparezca cuando la pantalla está apagada.
El chip C2 de Apple, para unos sí, para otros no Todos los modelos del iPhone 18 Pro y Pro Max, en cualquier país, i ncorporan el módem C2 propio de Apple . Todos, menos uno: el iPhone 18 Pro Max que se vende en Estados Unidos, que sigue usando un chip de Qualcomm, probablemente el Snapdragon X85. La explicación más plausible tiene que ver con un acuerdo que Apple firmó hace años con Qualcomm, por el que se comprometió a seguir usando sus chips en al menos algunos iPhone hasta 2026. Como el módem de Qualcomm consume algo más de energía que el C2 , tiene sentido que Apple lo reserve precisamente para el modelo con la batería más grande de toda la gama, el 18 Pro Max en su versión eSIM.
Lo único que empaña la fiesta: el marco de la pantalla No todo son buenas noticias en este desmontaje. iFixit abrió cuatro unidades del iPhone 18 Pro y en tres de ellas el marco de plástico que rodea la pantalla se agrietó o se rompió al retirarla. Es algo que no había pasado con generaciones anteriores pese a que Apple usa este mismo material desde el iPhone 15 Pro. Ese marco es parte integral del propio panel, no se vende como recambio suelto , y sin él la pantalla ya no vuelve a asentarse ni a mantener la resistencia al agua del teléfono. iFixit no descarta que el nuevo sistema térmico, mejor a la hora de alejar el calor del chip, esté también alejando calor de esa zona de la pantalla, dificultando que la almohadilla calefactora ablande bien el adhesivo durante la reparación. Por eso, de momento, prefieren no penalizar la puntuación por este motivo y esperar a ver si el problema se repite en más unidades de otros talleres.
En Applesfera Tengo un iPhone antiguo, ¿merece la pena actualizar al iPhone 18 Pro? A esto se suma que la memoria NAND se ha trasladado al interior de la placa base de doble capa, lo que complica algo más las reparaciones de almacenamiento , y que el puerto USB-C sigue siendo de los componentes más incómodos de sustituir, obligando a desmontar buena parte del teléfono para llegar hasta él. Con todo esto sobre la mesa, iFixit ha dado al iPhone 18 Pro y al Pro Max una puntuación provisional de reparabilidad de 7 sobre 10 , a la espera de recambios oficiales y de más pruebas antes de cerrar la nota definitiva. Por fuera, el iPhone 18 Pro apenas ha cambiado.
Pero basta con quitarle la pantalla para descubrir que casi nada es igual por dentro. Fuente | iFixit En Applesfera | Qué es la apertura variable del iPhone 18 Pro y por qué va más allá del simple marketing En Applesfera | Nuevos iPhone 18 Pro y Pro Max, un salto gigante en fotografía para los iPhone más potentes de la historia