No Man's Sky casi me hace llorar: la Expedición 23 es la carta de amor más bonita que jamás ha hecho un estudio a su comunidad

No Man's Sky casi me hace llorar: la Expedición 23 es la carta de amor más bonita que jamás ha hecho un estudio a su comunidad

La actualización Cosmos no es la única novedad que ha llegado a No Man's Sky en las últimas semanas. La Expedición 23 se lanzó el pasado 16 de septiembre como parte de la misma y esta vez es especial: no trata sobre la construcción de estaciones espaciales ni el chatarreo/minería espacial, como sería en circunstancias normales, es la celebración oficial de los 10 años de la aventura de Hello Games. Dediqué gran parte del fin de semana pasado a completar Our Journey Continues o Nuestra Aventura Continúa, así se llama la Expedición 23 de No Man's Sky. El resto del tiempo lo dediqué a ver Resident Evil en el cine y a probar la versión de PS5 de Fallout 76.

Muy bien todo, por cierto. Sabía que era una expedición especial, pero nunca imaginé que Sean Murray y compañía creasen la mejor y más bonita dedicatoria que un estudio ha escrito a una comunidad. Ningún fan de este juego podrá decir jamás que es solo un número para los desarrolladores. Partida y Regreso por Sean Murray y Hello Games La Expedición 23 parece, se juega y tiene recompensas de expedición común (más o menos, porque tremendas dos naves), pero no es una expedición cualquiera.

Es lo más parecido que cualquier fan de No Man's Sky tendrá jamás a un diario personal de Sean Murray y/o a un museo centrado en la historia de Hello Games y el desarrollo de este juego, desde su concepción hasta la actualidad. Te das cuenta en cuanto entras al menú de Expedición y ves la estructura de los desafíos: cinco fases dedicadas a una franja de tiempo de la última década. Cada una contiene cinco desafíos que representan a una de las actualizaciones importantes que llegaron en el lapso de tiempo al que pertenecen. Para que lo entiendas bien, se estructura así: - Fase 1: 2016-2018. - Fase 2: 2018-2020 - Fase 3: 2020-2022 - Fase 4: 2022-2024 - Fase 5: 2024-????

Las interrogaciones de la Fase 5 parecen un misterio, pero no lo son: Hello Games no tiene planes de cesar el desarrollo de No Man's Sky, ni siquiera tras el lanzamiento de Light No Fire. Lo sé porque me lo dijo el mismísimo Sean Murray, máximo responsable de Hello Games y director del juego. Y no es que me haya plantado en Guildford (Reino Unido) para preguntarle, es que ha prestado su voz para la expedición. Repasar todas las etapas de No Man's Sky con cada desafío y fase ha sido una experiencia muy emocionante y desafiante.

Las misiones requerían utilizar las mecánicas estrella de la actualización en cuestión y, pese a ser antiguas, no todas son fáciles. Sin embargo, esto es solo la punta del iceberg. Hello Games introduce dos elementos para hacer única a la Expedición 23: Retroceso en el tiempo real No solo utilizas mecánicas antiguas, lo haces en las mismas condiciones. Por ejemplo, al comienzo no puedes utilizar la tercera persona, ves a otros jugadores como bolitas de luz y no puedes llamar a la Anomalía.

Pueden parecer tonterías para alguien que no juegue o lleve mucho tiempo sin jugar, pero son cosas que cambian el gameplay de forma radical. Hello Games ha prestado atención a los detalles a la hora de crear esta expedición, hasta el punto de que Oxígeno vuelve a llamarse Tamio y el estilo visual se adecúa a cada época. A medida que avanzas en los desafíos y las fases, avanzas por las diferentes versiones de No Man's Sky... literalmente. Los diarios perdidos de Sean Murray y Hello Games Si bien retroceder en el tiempo es genial, lo mejor de la Expedición 23 son los mensajes de Sean Murray.

Cada vez que acabas un desafío (no confundir con las fases), tienes que volver a la nave para recibir una transmisión de Hello Games: Sean te cuenta desde cómo fue el desarrollo de esa actualización hasta curiosidades varias, como que el estudio conserva a todos los desarrolladores originales de la mítica foto de "No Man's Sky Gold" o cómo se mantuvieron unidos durante la pandemia del COVID-19. No son simples notas estándar a pie de página. Más bien se siente como si Sean Murray estuviese leyendo fragmentos de su diario personal y/o como si fuese el guía de un museo que cuenta la historia detrás del desarrollo de No Man's Sky. He guardado bastantes de estos diálogos para hacer artículos menores con curiosidades y no me gustaría revelarlo todo ahora, pero hay un par que quiero incluir en este artículo y que me emocionaron mucho.

Al completar uno de los desafíos de la fase 3 (o puede que fuese la fase 2, no lo recuerdo bien), Sean Murray habla sobre lo complejo que fue trabajar en las actualizaciones de No Man's Sky durante la pandemia del COVID-19. El equipo corrió el peligro de distanciarse, pero no lo hicieron gracias a que lucharon por mantenerse unidos: "Mantuvimos el contacto organizando partidas nocturnas de Among Us y un club de cine semanal que duró 70 semanas". Si bien no es nada excepcional, porque todos hicimos lo mismo con amigos, familiares y compañeros, lo cierto es que dice mucho sobre lo únido que está Hello Games, tanto en las buenas como en las malas. También cuenta que varios del estudio tienen calcetines con el lema "Muy Positivo" para recordarse la alegría que supuso ver las mejoras de las reviews en Steam.

Me gustó mucho y admito que más de un mensaje consiguió emocionarme, y casi echo una lagrimita. Otra reflexión que me gustó mucho versaba sobre el peso de los comentarios de los jugadores durante el desarrollo de No Man's Sky, un problema que muchos otros estudios todavía no han resuelto. En este caso, cuenta que "tener en cuenta los comentarios de los jugadores no siempre es fácil, y es posible que algunas soluciones no conduzcan siempre al mejor resultado". La Expedición 23 está cargada de una sabiduría muy valiosa, quizás la mejor: aquella cimentada en una de las estampadas más sonadas de la historia de los videojuegos.

Pocas veces (muchísimo menos en la actualidad) hemos visto a figuras destacadas como Sean Murray y a estudios como Hello Games reconocer errores, admitir dudas, pedir disculpas y mostrarse tan humanos como lo visto en la Expedición 23. Mientras que la mayoría trata de mantener su pasado al margen con nuevas entregas y promesas de mejoras en comunicados y/o entrevistas, esta gente ha creado un monumento jugable a su fracaso y redención, que se ha convertido en un estándar en la industria. Es bonito, pero nadie debería aspirar a este mismo camino... porque requiere fallar de forma estrepitosa. En lo que concierne a su presente, son todo lo bueno que ya no hay en la industria.

La magia de No Man's Sky No quiero entrar en demasiados spoilers sobre las diferentes sorpresas y reflexiones que esconde la Expedición 23. Si te interesa, te recomiendo hacerla cuanto antes porque solo tienes seis semanas antes de que desaparezca... al menos hasta su versión Redux en diciembre. A título personal, recomiendo encarecidamente esta aventura tanto a jugadores como a desarrolladores debido a la sabiduría que hay en muchos de los mensajes de Sean. Pero no puedo acabar este artículo sin comentar al menos una de las sorpresas.

Tiene que ver con el crossover con Mass Effect de la Expedición 2: Beachhead. Sabía que existía, pero nunca la he jugado y no sabía qué esperar en la Expedición 23. Su desafío es uno de mis momentos favoritos de esta aventura: activas una baliza antes de finalizar el desafío Expediciones de la Fase 3. La SSV Normandía SR-1 aparece en el cielo y se deja ver durante unos minutos.

Tuve que contener la emoción para no soltar un grito porque eran altas horas de la noche, pero eso no evitó que me levantase de la silla y empezase a bailar una especie de haka torpe y, por qué no decirlo, ridícula durante cosa de uno o dos minutos. No Man's Sky es impresionante. Hello Games se supera con cada actualización, pero Cosmos y la Expedición 23 realmente han marcado un antes y un después. No solo por los hitos jugables, también por la valentía de abrirse de este modo con la comunidad.

Respeto muchísimo lo que ha hecho el estudio y que lo hayan transmitido con la voz de Sean Murray y mediante mensajes en el comunicador que vienen directamente de ellos. Y lo mejor es que, si conoces el lore de su universo, no es una locura tan fuera de contexto como podría parecer. Para mí, la Expedición 23 de No Man's Sky es la dedicatoria o carta de amor más bonita y sincera que un estudio ha escrito jamás a su comunidad. No quiero desprestigiar los gestos que han tenido otras con sus jugadores, ni mucho menos, pero creo que hay muy pocas tan personales e íntimas como esta aventura, desde los desafíos y todos sus detalles hasta los comentarios del cuaderno de bitácora del capitán de este proyecto.

Puedes considerar este artículo una especie de "¡Oh, capitán, mi capitán!" (El Club de los Poetas Muertos, original de Walt Whitman) a Hello Games en esta industria tan loca. En VidaExtra | No Man's Sky me ha hecho el regalo más bonito de su historia: ahora soy un paleto espacial que transporta chatarra y contamina planetas En VidaExtra | Un día eres un chatarrero espacial y al otro estás en una guerra intergaláctica en No Man's Sky. Hello Games, nunca cambies

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