Aumenta optimismo sobre economía mundial, pero persisten riesgos geopolíticos: Encuesta WEF Dos de cada 10 economistas en jefe de organismos internacionales y empresas globales anticipan una mejor panorama económico mundial para los próximos 12 meses, una proporción que se duplicó desde la encuesta que aplicó en mayo el Foro Económico Mundial (WEF por su sigla en inglés). Dos de cada 10 economistas en jefe de organismos internacionales y empresas globales anticipan una mejor panorama económico mundial para los próximos 12 meses, una proporción que se duplicó desde la encuesta que aplicó en mayo el Foro Económico Mundial (WEF por su sigla en inglés). En contraste, 4 de cada 10 expertos considera que la economía global se mantendrá sin cambios, tal como ahora y otros 4 consideran que podría debilitarse en el mismo periodo. Te puede interesar En este pulso trimestral de opinión que conduce el WEF, entre consejeros económicos de los principales organismos internacionales, identificaron a los conflictos en curso en Medio Oriente y Europa como los mayores focos de preocupación.
Esto al considerar que pueden generar efectos secundarios directos como restricciones para el comercio, la inversión y presiones alcistas para el precio de energéticos. En la encuesta trimestral Chief Economists´ Outlook de septiembre, se observa un ajuste a la baja en la proporción de expertos que ven un aumento en la inflación mundial. Ahora, 50% de los entrevistados espera una escalada de precios contra el 94% que tenía esta percepción en la encuesta de mayo. Al hacer un acercamiento regional, quedaron Latinoamérica y el Caribe, junto con las economías de África Subsahariana y las del Medio Oeste /África, como las que tienen menor capacidad para enfrentar choques futuros.
En la encuesta donde participaron más de 80 economistas jefe como Laura Alfaro, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); Paul Donovan, economista jefe de UBS así como Indermit Gill, del Banco Mundial, advirtieron trayectorias divergentes para la política monetaria, donde destaca el endurecimiento de las condiciones en Japón, Estados Unidos y la Eurozona; una política expansiva en China y condiciones prácticamente sin cambio en emergentes como India y Brasil.