Seguir a FinanzasDigital en Google El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, impulsa la aprobación de un préstamo por 2.500 millones para Venezuela, pero enfrenta resistencia dentro del Directorio, según confirmaron a Reuters dos fuentes con conocimiento directo de las conversaciones. Los reparos se centran en la capacidad de pago del país y en la ausencia de movimientos paralelos de otros organismos multilaterales que respalden la operación. El BID no comentó la información y el gobierno venezolano no respondió a la solicitud de Reuters . El Directorio reconoce los beneficios de reanudar la relación con Caracas, pero algunos miembros consideran prematuro avanzar sin señales de otros organismos que garanticen la sostenibilidad financiera del país.
Venezuela dejó de recibir nuevos préstamos del BID en mayo de 2018, tras caer en impago, y hoy mantiene más de 2.000 millones de dólares en atrasos de capital e intereses. La reactivación del financiamiento requeriría aprobaciones especiales, habituales cuando un país vuelve a endeudarse con un organismo multilateral. Sin embargo, una de las fuentes señaló que algunos directores están “aprehensivos” por la velocidad con la que avanza el proceso. Venezuela atraviesa una prolongada crisis de liquidez y un deterioro macroeconómico asociado a la caída de ingresos petroleros y a un déficit fiscal creciente.
Analistas estiman que la reestructuración de la deuda externa, que podría superar los 200.000 millones, será lenta y compleja. Más leídas Lo que se sabe del acercamiento entre Venezuela y el FMI en la ONU Crudo WTI cae 4,5% tras señales de distensión entre EEUU e Irán Rally de la IA dispara al Nasdaq Requeriría dos waivers Cualquier propuesta deberá ser aprobada por el Directorio Ejecutivo de 14 miembros, donde Estados Unidos concentra 30% del poder de voto, seguido por Argentina y Brasil con 11,35% cada uno. El préstamo se tramitaría bajo el esquema de Special Development Lending (SDL), que en el caso de Venezuela tiene un tope de 500 millones. Para llegar a 2.500 millones, el BID necesitaría un waiver de tamaño, además de un segundo waiver por la falta de un programa vigente con el Fondo Monetario Internacional, requisito del SDL según las reglas del banco.
Las fuentes explicaron que los atrasos de Venezuela podrían ser saldados mediante un préstamo puente de un tercero, un mecanismo estándar para reincorporar a países con deudas en mora al sistema financiero internacional. Goldfajn dijo a Reuters que el BID trabaja en una “engagement note” con Venezuela, un plan de corto plazo que suele anteceder a la reanudación del financiamiento. El BID cuenta con 48 países miembros, incluidos 26 prestatarios de América Latina y el Caribe. En 2025 aprobó 17.400 millones de dólares en nuevos préstamos y garantías, y su cartera activa alcanzó casi 118.000 millones, según su último informe anual.
Con información de Reuters