Xavi y Klopp se han hecho cargo de dos selecciones con tanto recorrido de futuro como historia de pasado. Alemania no gana nada desde el Mundial de 2014. Lleva doce años sin títulos. Lo de Países Bajos es más duro.
Su único título es de 1988, cuando con Rinus Michels logró la Eurocopa con goles de Gullit y Van Basten y Koeman en el eje de la defensa. Han pasado 38 años. Las dos selecciones mantienen un alto nivel competitivo, pero han estado más de una década sin títulos en las vitrinas. España y Francia han tomado el relevo en la hegemonía clásica europea en la que parecía que siempre ganaba Alemania y que el fútbol se inventó en Holanda.
No. La sensación es que tanto Xavi como Klopp tienen trabajo pero hay buen tono de equipo. No solo por el partido que enfrentó a los dos, sino más bien por la entidad de jugadores que salen de los dos países en comparación con los nombres históricos de cracks del pasado. El ex técnico blaugrana le ha dado los galones a Van Dijk, 35 años, que logró un gol en jugada de estrategia en un córner, pero que fue anulado por falta previa a Ter Stegen.
El equipo neerlandés sufrió en los primeros cinco minutos al salir los jugadores demasiado nerviosos, pero luego supo mostrar su personalidad, en ocasiones además con transiciones rápidas más efectivas que en ataque estático. Klopp ganó la posesión en el primer tiempo con un 53 por ciento, pero disparó menos que el equipo de Xavi (8-5) que en el inicio de la segunda mitad dispuso de ocasiones muy claras para darle la vuelta al marcador. El virus UEFA se cobró pronto a los delanteros centro de los dos equipos: Havertz y Brobbey, pero el resultado final fue más justo con el fútbol de los dos equipos, ya que la presión, el dominio y el fútbol ofensivo de Países Bajos en la segunda parte fue superior al de los alemanes. Adeyemi jugó 80 minutos y fue más efectivo en la combinación y ayuda ofensiva que en el remate y definición.
Ter Stegen fue el mejor de Alemania y una jugada de Van Bommel permitió una igualada merecida. El primer partido de los dos técnicos no fue un debut cómodo, pero fue un buen duelo.