El ‘efecto peso colombiano’: cuánto puede subir el real tras las elecciones, según Goldman

El ‘efecto peso colombiano’: cuánto puede subir el real tras las elecciones, según Goldman

Bloomberg Línea — El peso colombiano (USDCOP) es una de las referencia de Goldman Sachs (GS) para medir uno de los escenarios de mayor apreciación del real brasileño (USDBRL) después de las elecciones de octubre. La comparación parte de que ambas monedas suelen mostrar un comportamiento similar. Aun así, el banco considera que el precedente colombiano representa un caso favorable, no su escenario central. Brasil celebrará elecciones generales el 4 de octubre y una eventual segunda vuelta tendrá lugar el 25.

Las encuestas apuntan a una carrera presidencial competitiva entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. Teresa Alves, analista de Goldman Sachs, sostiene que “el desempeño reciente del peso es una guía útil, ya que las dos monedas tienden a comportarse de manera similar a lo largo del tiempo y entre distintos regímenes macroeconómicos”. Así se ha comportado el USD/BRL Colombia pone una referencia para el real Goldman Sachs calcula que replicar el comportamiento observado en el peso colombiano después de las elecciones de 2026 llevaría al USD/BRL alrededor de 15% más abajo, hasta BRL$4,35 por dólar. Ese nivel supera la apreciación contemplada en el rango que el banco considera plausible ante un resultado electoral percibido por el mercado como favorable y acompañado de una política fiscal más restrictiva.

Para ese caso, Goldman Sachs ubica el USD/BRL entre BRL$4,50 y BRL$4,80. Este último nivel coincide además con la estimación de valor razonable de largo plazo derivada de la combinación preferida de dos modelos de la entidad. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. El banco establece una diferencia explícita entre ese rango y el resultado que surgiría de trasladar al real la experiencia reciente del peso colombiano. “Aun así, trataríamos esto como un ‘escenario alcista’ para el real”, precisa Alves. La diferencia entre ambos países reside, según el análisis, en las condiciones que precedieron sus elecciones y en la magnitud de las primas de riesgo específicas que podían comprimirse después de las votaciones.

Así se ha comportado el USD/COP Goldman Sachs considera que los riesgos fiscales y de inflación, junto con las preocupaciones sobre la credibilidad del banco central, eran más pronunciados en Colombia antes de sus elecciones de lo que son actualmente en Brasil. El cambio de gobierno colombiano produjo, según el banco, una mayor compresión de la prima de riesgo específica del país. Esa diferencia limita una extrapolación directa del comportamiento del peso colombiano al real. Brasil presenta otro elemento que puede condicionar la comparación.

La posibilidad de nuevos recortes de tasas reduciría después de las elecciones el atractivo del carry que actualmente respalda a la moneda brasileña. Las posiciones largas en BRL siguen siendo populares entre inversionistas de divisas debido al carry y al nivel de las tasas reales. El carry nominal se encuentra cerca de 7%, similar al observado durante el ciclo electoral de 2022 y superior al registrado antes de las elecciones de 2006, 2010 y 2018. Las tasas reales son ahora más altas que antes de cualquier otra elección brasileña desde 2010, aunque Goldman Sachs apunta que las de 2022 no estaban muy lejos de los niveles actuales.

La prima fiscal entra en juego Ese respaldo monetario convive con una situación fiscal que ocupa un lugar central en las proyecciones cambiarias. El déficit fiscal nominal supera el 9% del PIB, mientras que el déficit primario ronda el 0,7%. Goldman Sachs estima que estabilizar la dinámica de la deuda a mediano plazo exigiría, en cambio, un superávit primario de entre 2% y 3% del PIB. Las revisiones a la baja de los objetivos fiscales han reducido su capacidad de funcionar como ancla, mientras las expectativas medianas recogidas por el Banco Central de Brasil apuntan a nuevos desvíos frente a esas metas.

La combinación de una política fiscal más laxa y expectativas de inflación por encima del objetivo ha requerido una política monetaria más restrictiva. A su vez, las tasas elevadas aumentan los gastos por intereses y presionan las cuentas fiscales. El modelo de Goldman Sachs calcula que la brecha residual del real frente a su desempeño previsto ronda actualmente 5,3%, frente al máximo cercano a 19% que alcanzó en diciembre de 2024. Una desaparición completa de esa prima fiscal remanente implicaría, manteniendo constantes los demás factores, una apreciación del real de 5,3% y llevaría el USD/BRL aproximadamente a BRL$4,80.

Alves escribe que “el real podría apreciarse más allá de estos niveles si los esfuerzos de consolidación fiscal justifican una prima fiscal ‘positiva’, especialmente si el contexto externo también es favorable para el BRL”. La dirección contraria también aparece cuantificada. Si el deterioro residual del real volviera a los máximos de diciembre de 2024, el modelo implicaría una depreciación cercana a 14%, hasta aproximadamente BRL$5,80 por dólar. Una prima fiscal similar a la de septiembre de 2024, antes de las noticias fiscales adicionales de noviembre, supondría un movimiento del USD/BRL de alrededor de 5% al alza, hasta aproximadamente BRL$5,40.

La política define el movimiento El historial electoral brasileño es otra pieza del análisis. Goldman Sachs revisó las elecciones de 2014, 2018 y 2022 porque estuvieron acompañadas por discusiones sobre continuidad macroeconómica o posibles cambios relevantes de política. En 2022, un resultado presidencial más ajustado de lo esperado y un desplazamiento hacia la centroderecha en el Congreso estuvieron acompañados por una apreciación del real de 4,5% el lunes posterior a las elecciones. En 2014, la moneda había perdido terreno durante la semana anterior a la primera vuelta, pero se fortaleció 1,3% el lunes siguiente después de que Aécio Neves obtuviera un resultado superior a lo previsto.

En 2018, aunque la reacción posterior a la primera vuelta fue menor que en 2022, el USD/BRL ya había descendido durante las jornadas anteriores. El movimiento acumulado se acercó a 10% antes de la segunda vuelta. El precedente también muestra que las primeras reacciones pueden revertirse. Los movimientos posteriores a la primera vuelta de 2014 y 2022 se deshicieron en buena medida antes de que los electores regresaran a las urnas.

Para Goldman Sachs, esa trayectoria refleja la rapidez con la que el mercado pasa del resultado electoral a la composición del gabinete, la ejecución de reformas y las decisiones fiscales. De ahí que el banco no vincule mecánicamente sus niveles cambiarios con quién gane las elecciones. Alves considera que “los cambios de política posteriores a las elecciones, más que el resultado en sí mismo, pueden llevar al BRL a estos diferentes niveles”. La referencia colombiana queda como el escenario alcista.

El rango de BRL$4,50 a BRL$4,80 es el que Goldman Sachs considera plausible si el resultado es percibido por el mercado como favorable a una política fiscal más restrictiva. El nivel de BRL$4,35 exigiría un movimiento comparable al registrado por el peso colombiano. En sentido contrario, una reconstrucción de la prima fiscal observada a finales de 2024 acercaría el USD/BRL a BRL$5,80. Después de las urnas, la atención pasará a la política fiscal, la composición del gobierno, la ejecución de reformas, las tasas y el contexto internacional, factores que Goldman Sachs incorpora al evaluar la trayectoria del real.

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