El Ministerio de Salud (MINSA) celebró este jueves el Simposio sobre Seguridad del Paciente, un encuentro multidisciplinario que reunió a médicos, enfermeras, personal de farmacia, estadistas y otros profesionales de la salud para reforzar las prácticas éticas y consolidar una atención de calidad en todos los niveles del sistema sanitario. Durante la actividad, Jeaneth Vega, Directora Nacional de Enfermería del MINSA, destacó que uno de los ejes centrales del simposio es la atención prioritaria y oportuna a personas con enfermedades crónicas. Se abordó la importancia de garantizar diagnósticos certeros, la administración correcta de fármacos y el seguimiento continuo tanto en centros hospitalarios como en la atención primaria de salud. - Te puede interesar: Realizan tres complejas cirugías fetales en un solo día en el Hospital Bertha Calderón “Buscamos garantizar que en cada proceso de atención exista seguridad para el pueblo nicaragüense. Que el paciente tenga plena confianza en nuestras unidades de salud y que el personal retribuya esa confianza mediante un procedimiento correcto, ético y humano”, expresó Vega.
Entre los temas principales expuestos se incluyeron la implementación de listas de chequeo para cirugías seguras, la higiene de manos, sistemas de alertas tempranas para la atención materna y neonatal, así como el fortalecimiento del Modelo de Salud Familiar y Comunitario a través de visitas casa a casa y mega ferias de salud. “Este año, nosotros estamos tratando temas con respecto a lo que es la cirugía segura, el liderazgo transformacional de lo que es la seguridad del paciente en nuestras unidades de salud; todo lo que tiene que ver en garantizar una atención segura a nuestros pacientes de en todos los ámbitos, en todo lo que es nuestro Modelo de Salud Familiar y Comunitario, acotó la funcionaria. Asimismo, la Directora Nacional de Enfermería enfatizó la relevancia del involucramiento activo del paciente y su familia en el proceso sanitario y que a través de los círculos de pacientes crónicos, adultos mayores, embarazadas y adolescentes, las autoridades promueven el autocuidado, el apego al tratamiento y la adopción de estilos de vida saludables, complementando la inversión estatal en infraestructura y equipamiento médico con la capacitación constante del talento humano.