Apple Wallet suma en iOS 27 una función que muchos usuarios llevábamos años esperando: la posibilidad de importar pases físicos a la aplicación. Tarjetas de fidelidad, entradas de eventos o carnés de socio en papel o plástico se pueden convertir ahora en pases digitales guardados en tu iPhone o tu Apple Watch, sin depender de apps de terceros ni de que el negocio tenga su propia versión digital. Y es que, según explica Apple, el sistema reconoce las tarjetas físicas con código de barras y las convierte en un pase guardado con un solo gesto, sin rellenar formularios ni buscar la versión digital del negocio de turno. Vamos a ver cómo funciona el proceso paso a paso y qué es lo que realmente cambia en el día a día si usas Wallet como cartera principal.
Así se escanean las tarjetas con la cámara del iPhone Para importar una tarjeta física solo tienes que activar el modo Siri en la app Cámara y apuntar al código de barras. El sistema lo detecta al instante y te sugiere guardarlo en Wallet ahí mismo, sin pasos adicionales ni menús ocultos que tengas que andar buscando. La misma mecánica funciona con pases digitales que no te llegan a través de un enlace: si haces una captura de pantalla de un código QR o de barras, Wallet puede reconocerlo igual y ofrecerte guardarlo directamente. Y si no tienes ninguna imagen a mano, puedes crear el pase de forma manual desde dentro de la propia aplicación, introduciendo tú mismo los datos que necesites.
Una vez guardado, el pase queda listo para mostrarse como código de barras o QR tanto desde la pantalla del iPhone como desde la esfera del Apple Watch, así que no hace falta sacar el móvil si llevas puesto el reloj en ese momento. Todo lo que ya guardaba Wallet antes de esta actualización Antes de iOS 27, Apple Wallet ya funcionaba como sustituto parcial de la cartera física. La app almacena tarjetas de crédito y débito, carnés de conducir, tarjetas de transporte, tarjetas de embarque y entradas para eventos, además de llaves digitales de coche, de casa y de hotel. Todo eso te permitía dejar la cartera de piel en casa para buena parte de tus gestiones diarias.
Lo que faltaba era un hueco para todo lo que llega en formato exclusivamente físico: la tarjeta de fidelidad de la cafetería de turno, el carné del gimnasio o la entrada de cartón de un concierto que ningún sistema digital contempla todavía. Con la nueva función de importación, ese hueco se cierra, y Wallet pasa a cubrir prácticamente cualquier objeto que antes solo cabía en la cartera de piel que dejabas en el cajón de casa. Esa era la pieza que le faltaba a Wallet para convertirse de verdad en tu única cartera. El problema que resuelve: negocios sin pase digital Aunque los pases digitales son cada vez más habituales, todavía hay comercios, gimnasios y eventos que solo ofrecen tarjetas físicas.
Esa combinación te obligaba a seguir llevando encima objetos que Wallet no podía sustituir hasta ahora, por mucho que quisieras dejar la cartera en casa.