El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha dado un giro radical a la política brasileña sobre las apuestas deportivas online al anunciar la prohibición de las casas de apuestas, apenas dos años después de aprobarse el marco que permitió regular el negocio y después de que el mercado autorizado comenzase a operar plenamente en 2025. La decisión afecta tanto a las apuestas sobre acontecimientos deportivos como a los juegos de casino online, un segmento en el que se incluyen productos digitales que habían ganado una enorme popularidad durante los últimos años. La medida llega después de sucesivas restricciones dirigidas a la publicidad, los beneficiarios de programas sociales y los usuarios que solicitaron su autoexclusión. Brasil pasa en menos de dos años de regular las apuestas online a cerrar un mercado utilizado ya por 43,8 millones de personas Nuevos depósitos prohibidos desde este viernes El ministro de Hacienda, Dario Durigan , explicó que desde este viernes los usuarios ya no podrán ingresar nuevo dinero en las páginas de apuestas que operan en el país. “A partir de hoy ya no se puede colocar más dinero en las páginas web de apuestas del país”, señaló Durigan durante una comparecencia en São Paulo.
Las páginas permanecerán temporalmente disponibles para permitir que los apostadores recuperen el saldo acumulado en sus cuentas. El plazo fijado por el Ejecutivo concluirá a las 23.59 horas del 5 de octubre . Fecha Medida Efecto para los usuarios 25 de septiembre de 2026 Fin de los nuevos depósitos No podrá añadirse más dinero a las plataformas Hasta el 5 de octubre de 2026 Periodo para retirar saldos Los usuarios podrán recuperar el dinero disponible 5 de octubre, 23.59 horas Fin del periodo transitorio Concluye el plazo anunciado para retirar fondos Desde 2025 Mercado regulado Brasil contaba con 85 empresas autorizadas antes del cambio de política La decisión supone desmontar el modelo de mercado regulado desarrollado tras la Ley 14.790 de 2023. Las compañías autorizadas habían tenido que cumplir requisitos de identificación, control financiero, protección de consumidores y prevención del juego problemático.
El Ejecutivo justifica el cambio por el impacto de las apuestas sobre la renta familiar y el aumento de los problemas relacionados con el juego Un mercado con 43,8 millones de usuarios registrados Las dimensiones alcanzadas por las bets en Brasil ayudan a explicar el peso económico y social de la decisión. Hasta finales de agosto, 43,8 millones de brasileños habían utilizado alguna vez una plataforma de apuestas, una cifra equivalente aproximadamente al 27% de la población adulta. Sin embargo, la actividad mensual había empezado a moderarse. Durante el primer semestre de 2026 hubo una media de 8,5 millones de apostadores activos al mes, frente a 9,2 millones durante el mismo periodo de 2025.
Los depósitos realizados entre enero y junio alcanzaron los 88.500 millones de reales , frente a 99.200 millones un año antes. Las plataformas pagaron 68.300 millones en premios, de manera que la diferencia entre el dinero ingresado por los jugadores y las cantidades devueltas ascendió a 20.200 millones de reales , por encima de los 19.100 millones del primer semestre de 2025. Indicador Primer semestre de 2025 Primer semestre de 2026 Evolución Depósitos 99.200 millones de reales 88.500 millones de reales -10,8% Premios pagados 80.100 millones de reales 68.300 millones de reales -14,7% Diferencia entre depósitos y premios 19.100 millones de reales 20.200 millones de reales +5,9% Apostadores activos mensuales 9,2 millones 8,5 millones -7,6% Los datos muestran que, pese al descenso del volumen depositado y del número medio de usuarios activos, aumentó la cantidad que finalmente quedó en las plataformas autorizadas. El Gobierno había endurecido las reglas antes de prohibir las bets La prohibición no es la primera intervención del Ejecutivo sobre este mercado.
En julio, el Ministerio de Hacienda amplió las restricciones publicitarias y obligó a que los anuncios incluyeran advertencias explícitas sobre el riesgo de dependencia, las posibles pérdidas económicas y el hecho de que apostar no constituye una inversión. También se habían establecido bloqueos para determinados colectivos. En agosto, más de cinco millones de personas tenían restringido el acceso a las plataformas reguladas, entre ellas beneficiarios de programas sociales, participantes en programas de renegociación de deuda y usuarios que habían solicitado voluntariamente la autoexclusión de las apuestas . La prohibición abre ahora una nueva etapa para las empresas, los clubes de fútbol y un sector que había adquirido un peso creciente en la publicidad y los patrocinios deportivos El fútbol brasileño, pendiente del impacto Uno de los sectores más expuestos al cierre de las casas de apuestas deportivas es el fútbol.
Numerosos equipos brasileños mantienen contratos de patrocinio con compañías del sector, algunas de ellas como patrocinadores principales de sus camisetas. Clubes y organizaciones del fútbol han defendido durante los últimos días que una prohibición total puede provocar pérdidas de ingresos y favorecer el desplazamiento de los jugadores hacia plataformas clandestinas. Ese argumento ha sido planteado públicamente por entidades como Flamengo, que ha reclamado mantener un mercado regulado con controles más estrictos en lugar de eliminarlo. El Ejecutivo brasileño mantiene, por su parte, que el impacto de las apuestas sobre la economía familiar y los problemas vinculados al juego justifican una actuación más profunda.
Lula había adelantado durante esta semana que su intención era terminar con las bets, después de que su Gobierno hubiera endurecido progresivamente las restricciones durante 2026. La decisión transforma por completo un sector que hasta este viernes contaba con 85 empresas autorizadas por la Secretaría de Premios y Apuestas. El periodo abierto ahora hasta el 5 de octubre tendrá como prioridad la recuperación de los saldos de los usuarios antes de que el nuevo marco cierre definitivamente la etapa de las apuestas online reguladas en Brasil.