“Pagamos más y nadie ha notado la diferencia”: el testimonio de una familia que contrató una oferta de 1 giga de fibra

“Pagamos más y nadie ha notado la diferencia”: el testimonio de una familia que contrató una oferta de 1 giga de fibra

«Me convencieron de contratar 1 giga porque en casa somos cuatro. Pagamos más y nadie ha notado la diferencia», con esas palabras me describía una vecina una situación que podríamos extrapolar a bastante porcentaje de la población española. Su frase me hizo plantearme una duda que seguro que muchos tienen ahora mismo: ¿necesita una familia de cuatro personas 1 Gb de fibra o puede vivir igual de bien con 300 Mb o 500 Mb? La respuesta no depende tanto del número de personas como de lo que hacen a la vez con la conexión.

Por ejemplo, no es lo mismo navegar por Internet y ver el correo, que jugar online o ver series en 4K. Además, otro falso mito es que contratar más velocidad hará que el wifi funcione más rápido. Cuatro personas viendo contenido a la vez: 300 Mb dejan margen Netflix recomienda 15 Mbps por reproducción en 4K. Si cuatro personas vieran simultáneamente cuatro contenidos de Netflix en esa calidad, el total serían 60 Mbps.

Además, se trata de una suma hipotética porque hay pocos hogares en los que sus cuatro miembros estén viendo cada uno una serie o película al mismo tiempo. Por su parte, YouTube recomienda 20 Mbps sostenidos para 4K: cuatro reproducciones sumarían 80 Mbps. Con una conexión de 300 Mbps que funcione correctamente, tenemos margen más que suficiente para navegar o usar otros dispositivos. La cosa mejora más si contratamos 500 Mbps, otra de las modalidades consideradas “básicas” hoy en día.

Por ello, pasar a 1000 Mbps o 1 Gbps aumenta la capacidad disponible, pero no mejora nada la forma en que percibe una familia el funcionamiento de la conexión. Tampoco hay que confundir los aparatos conectados con el consumo simultáneo. Diez móviles en casa no equivalen a diez descargas a máxima velocidad. Las videollamadas y el juego online tampoco exigen 1 Gb por sí solos Para una videollamada de Zoom tenemos una referencia de 3,8 Mbps de subida y 3 Mbps de bajada.

Incluso varias llamadas simultáneas quedan lejos de agotar una fibra 300 o 500 megas. En los videojuegos tenemos algo parecido, pero con un matiz: aquí lo que importa es la latencia. Subir de 300 Mbps a 1 Gbps no garantiza que esa latencia vaya a mejorar. La única ventaja la encontramos a la hora de descargar o actualizar los juegos.

Las descargas sí pueden marcar la diferencia El cálculo cambia si hablamos únicamente de descargas. Descargar 80 GB a 300 Mbps constantes llevaría unos 36 minutos, mientras que, a 1 Gbps constante, serían unos 11 minutos. Como vemos, es un tercio del tiempo. En la práctica, influyen más cosas que ese cálculo rápido.

El ordenador, los límites del servidor, el almacenamiento o la propia red de casa son factores que pueden hacer que no aprovechemos todo el giga de descarga y nos vayamos a algo menos de velocidad. Si descargamos todos los días ingentes cantidades de información de internet sí puede tener sentido, pero sí es una descarga mensual o semanal, que tarde 30 o 10 minutos no parece relevante. Cómo averiguar si estás pagando por una velocidad que aprovechas Estos son los pasos básicos para saber si estamos pagando por una velocidad que necesitamos o no: - Compara el precio final de 300 Mb y 1 Gb, después de las promociones. Revisa si cambiar de tarifa afecta al móvil, la televisión, el router o la permanencia. - Mide la velocidad por cable Ethernet a distintas horas, con los demás dispositivos sin consumir datos.

Así sabrás qué rendimiento ofrece la línea. - Comprueba el wifi en las habitaciones donde lo usas. Si por cable va bien y por wifi va mal, cambiar de tarifa puede no resolverlo. - Repite las mismas tareas con ambas velocidades: varias reproducciones, una videollamada y una descarga grande. Usa los mismos equipos y anota tiempos, cortes y cambios de calidad.

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