Creo que no sorprendo a nadie al decir que la realidad virtual todavía tiene un margen de acceso bastante pequeño. Su precio tan alto es la principal razón por la que no hay unas VR en cada casa, pero, a diferencia de otras consolas, también hay que tener en cuenta la disposición de espacio que tengamos en nuestra casa. Esto provoca que unas muy pocas personas puedan disfrutar de esta tecnología, que, si bien tiene mucho que hacer en el sentido de desarrollo, a día de hoy funciona de maravilla si tienes el lugar y la tecnología correctos. Y es aquí donde aparece un protagonista del que no me esperaba demasiado y con el que acabé sudando y disfrutando de lo lindo: EVA.
Para el que no lo conozca, EVA (Esports Virtual Arena) es una empresa francesa que desarrolla lugares y entornos de alrededor de 500 metros cuadrados donde ejecutan diferentes juegos competitivos de realidad virtual. En Francia hay más de 50 establecimientos y es bastante conocida, y en España esto no ha hecho más que empezar, ya que actualmente cuentan con hasta tres lugares: Madrid, Granada y, al que he podido ir yo, Málaga. Os voy a ser sincero: en casa tengo las Meta Quest 3 y pude disfrutar de lo lindo de Half-Life Alyx, así que más o menos sabía cómo funcionaba este "universo" y esperaba cosas típicas de VR. Sin embargo, EVA me sorprendió para bien, ya que no solo ofrece una ristra de juegos completamente exclusivos, sino que los ejecuta tan bien que lo único que quieres es estar pegando tiros durante horas.
A lo largo de los unos 40 minutos que dura cada sesión, podremos jugar a diferentes juegos desarrollados por la propia empresa y que tan solo se pueden jugar en sus salas. Durante nuestro tiempo de juego fuimos un total de cuatro personas, pero pueden entrar hasta 10 jugadores en cada sesión. Pero antes de nada, os explicamos cómo funciona este lugar: se trata de una habitación gigantesca de 500 metros cuadrados en la que, a través de un QR enorme que ocupa todo el suelo, se crea un mapa completo en el que poder caminar libremente, aunque tendremos obstáculos y coberturas que podremos usar a nuestro favor para los enfrentamientos competitivos. Tras esto, entramos en la sala y nos dan las gafas, que son de la marca Pico, y los mandos, que están incrustados dentro de un modelo de un arma que se sujeta con las dos manos, por lo que, aprovechando esta estructura, crean un arsenal enorme con diferentes estilos de juego.
Inmersión al máximo y nulo mareo Nosotros empezamos con un juego survival de zombis al más puro estilo Call of Duty; el centro de operaciones era un ascensor situado en el centro y ahí debíamos elegir nuestra arma: una escopeta, un revólver, un arma de rayos... Hay bastante variedad y, a excepción de la pistola (debido a que se trata de un arma de una mano), todas se sienten bastante bien. En nuestra segunda partida, jugamos un duelo por equipos, un modo que se usa también a nivel competitivo. Visualmente, al inicio, puede ser un poco incómodo debido a que no puedas estar acostumbrado, pero aquí hay algo que se diferencia bastante de las VR desde casa: aquí no te mueves con el mando, sino con tu propio cuerpo, por lo que la sensación de mareo es nula y la inmersión mejora con creces.
Podría intentar explicaros cómo es la realidad virtual dentro de EVA, pero, al igual que ocurre con las VR convencionales, es muy complicado intentar describir a alguien cómo se siente jugar con esta tecnología. Pero lo que sí os puedo asegurar es que esto no es un negocio típico en el que te cobran una cantidad abusiva de dinero por media hora de juegos cutres de VR, sino todo lo contrario. EVA mide todos y cada uno de sus juegos para que sean realmente inmersivos, e incluso ha convencido a diferentes equipos de Esports como G2 o Giantx para que participen en su escena competitiva, una muy curiosa ya que, si bien juegan en esta misma estructura (todos los EVA miden lo mismo por el competitivo), lo hacen de manera online y casi sin latencia. Pero volvamos a la experiencia más personal y lo que verdaderamente importa a mucha gente: su precio.
Para sesiones sueltas, el precio normal por una sesión de 40 minutos en alguno de sus cuatro juegos es de 19 euros, que, a mi parecer, está bastante bien después de haber probado la experiencia. De hecho, se pueden realizar cumpleaños y despedidas de soltero a un precio muy asequible y que ofrecen más cosas aparte de esta sesión, ya que otro punto a favor de estas salas es que no solo son lugares para jugar a VR, sino también un encuentro para tomar algo y jugar a otros juegos con colegas, ya sea en una PS5 o a unos dardos interactivos mientras cenas allí mismo. Creo que EVA ofrece una experiencia completamente única, aparte de porque sus juegos son exclusivos, porque en muy pocos sitios vas a encontrar lugares tan espaciosos y libres en los que poder vivir la verdadera experiencia en VR. Si vives cerca de alguno de sus espacios en Madrid, Granada o Málaga, recomiendo enormemente una visita puntual, al menos para probar y poder vivir esta experiencia a un precio bastante asequible.
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