Escuchar música en el salón y que continúe sonando al entrar en la cocina, poner un podcast en el dormitorio mientras otra persona escucha otra canción en otra habitación o controlar todos los altavoces desde el móvil es posible sin llenar la casa de cables. La clave está en los sistemas de audio multiroom, una tecnología cada vez más presente en altavoces, barras de sonido y otros equipos de audio para nuestras casas. Pero eso sí, no todos los altavoces con WiFi pueden formar parte del mismo sistema. Antes de comprar varios dispositivos, conviene saber qué plataforma utilizan, con qué servicios son compatibles y, sobre todo, si podrán comunicarse entre ellos.
Qué es un sistema multiroom y cómo funciona Un sistema multiroom permite conectar varios dispositivos de audio para utilizarlos conjuntamente desde un móvil, una tablet u otro equipo compatible. Lo habitual es que los altavoces se comuniquen mediante la red WiFi doméstica, en lugar de depender de una conexión Bluetooth individual con el teléfono. Esto permite crear grupos de altavoces y reproducir el mismo contenido de forma sincronizada en diferentes habitaciones. También es posible, dependiendo del sistema, seleccionar contenidos diferentes para cada estancia, modificar individualmente el volumen o asignar nombres a los dispositivos para identificarlos fácilmente.
La configuración suele hacerse mediante la aplicación del fabricante o de la plataforma correspondiente. Desde ahí se conectan los altavoces a la red, se asigna cada dispositivo a una habitación y se crean los grupos que vayamos a utilizar. ¿Tienen que ser todos de la misma marca? No necesariamente. Hay sistemas propietarios en los que el fabricante ha diseñado sus altavoces para funcionar dentro de un ecosistema concreto, pero también existen tecnologías que permiten integrar dispositivos de diferentes marcas.
Entre ellas están Apple AirPlay y Google Cast, que pueden utilizarse para distribuir audio entre equipos compatibles de distintos fabricantes. Spotify Connect funciona de otra manera: permite enviar el contenido a un dispositivo receptor, pero no ofrece por sí mismo un sistema multiroom entre altavoces de marcas diferentes. Por eso, si estás pensando en comprar varios altavoces, no basta con comprobar que todos tengan WiFi. Hay que mirar qué protocolo o plataforma multiroom admiten y qué posibilidades ofrece exactamente cada modelo.
Ventajas e inconvenientes La principal ventaja es la comodidad. Desde una única interfaz puedes controlar diferentes equipos y decidir qué suena en cada zona de la casa. Además, es posible comenzar con uno o dos altavoces y ampliar posteriormente el sistema si los nuevos dispositivos son compatibles. También resulta útil para reproducir música de servicios de streaming, radio por internet o podcasts en distintas habitaciones, y sin desfase o retardo.
El principal inconveniente está precisamente en la infraestructura que hay detrás. La calidad de la red WiFi importa. Si la cobertura es deficiente en una habitación, pueden aparecer cortes, problemas para añadir dispositivos o dificultades para mantener una reproducción estable. En viviendas grandes puede ser necesario mejorar la cobertura mediante una red mesh o recurrir a Ethernet si el equipo lo permite.
También hay que tener en cuenta el coste y la compatibilidad. Comprar varios altavoces supone multiplicar el desembolso y elegir un ecosistema cerrado puede limitar las opciones de ampliación en el futuro..