El padre Antonio Castro Granados, conocido cariñosamente como Padre Toñito, párroco de la Iglesia La Merced, en el barrio Larreynaga de Managua, se recupera satisfactoriamente luego de haber sido diagnosticado con chikungunya. Con un mensaje de agradecimiento a la comunidad que estuvo pendiente de su estado de salud, el sacerdote relató que los primeros síntomas aparecieron el pasado 17 de septiembre, dos días después de haber realizado una visita a Pochomil. - Te puede interesar: INCANTO celebra 11 años promoviendo la ópera y el canto lírico en Nicaragua Ante la intensidad de los síntomas, fue trasladado al Hospital Militar, donde los médicos le realizaron los exámenes correspondientes y confirmaron que se trataba del virus del chikungunya. El Padre Toñito permaneció cuatro días hospitalizado y posteriormente recibió el alta médica para continuar el proceso de recuperación en su hogar. Explicó que salir del hospital no significa estar completamente recuperado, sino iniciar una etapa de descanso y recuperación de las fuerzas. “De 130 libras que estaba pesando, hace dos días estuvo acá el doctor Rivas y me pesó: 115 libras.
Entonces el viento me lleva, como las hojas”, comentó entre risas, al referirse a la pérdida de peso que experimentó durante la enfermedad. - Te puede interesar:Altagracia celebra la XVII Expo Ometepe 2026 entre cultura, turismo y acción ambiental “Dios quiere que tengamos vida, protejamos la vida” Más allá de contar su experiencia, el Padre Toñito aprovechó su recuperación para hacer un llamado a la población a reforzar las medidas de prevención y evitar las condiciones que favorecen la reproducción de los zancudos transmisores de enfermedades. “A nadie yo nunca le deseo mal a nadie, pero con este problema a nadie, mucho peor le voy a desear nunca. ¿Por qué? Porque Dios quiere que tengamos vida, protejamos la vida”, expresó. El sacerdote insistió en la importancia de que las familias mantengan las medidas de higiene y prevención en sus hogares y comunidades. “Si nos amamos todos, si nos queremos unos a otros, cuidémonos en la salud”, manifestó, al recomendar evitar recipientes, llantas y otros objetos donde pueda acumularse agua y convertirse en criaderos de zancudos. En la parroquia La Merced, explicó, se mantienen medidas como el uso de alcohol, el lavado de manos y el distanciamiento, como parte de las acciones orientadas a contribuir al cuidado de la salud.
Durante su mensaje, el Padre Toñito también destacó el trabajo de la comunidad parroquial durante el período en que permaneció hospitalizado. Agradeció el respaldo recibido y atribuyó la fortaleza para continuar adelante a la fe y al acompañamiento de la comunidad. “Creo que el Señor es el que nos guía, Él nos conduce”, afirmó. Mientras continúa recuperando peso, energía y fuerzas, el Padre Toñito reiteró su llamado a la población a cuidarse y prevenir las enfermedades transmitidas por zancudos. “Por favor, cuidémonos todos y así demostramos que nos amamos”, concluyó.