GeoPark invertirá hasta US$140 millones al año en Venezuela para reactivar más de 400 pozos

GeoPark invertirá hasta US$140 millones al año en Venezuela para reactivar más de 400 pozos

Bloomberg Línea — GeoPark prepara una inversión que puede llegar hasta los US$140 millones anuales para reactivar el bloque Bare, su primera operación en Venezuela, en un plan que contempla recuperar más de 400 pozos y elevar progresivamente la producción del campo, según dijo su CEO, Felipe Bayon. La petrolera prevé destinar entre US$40 millones y US$80 millones al año hasta 2028, para después aumentar el desembolso hasta entre US$120 millones y US$140 millones anuales en 2029 y 2030, cuando espera acelerar la perforación. El objetivo inicial es recuperar producción utilizando parte de la infraestructura existente y reacondicionando pozos actualmente inactivos. “Nuestro plan es desarrollar Bare por fases”, dijo Bayon en respuesta a Bloomberg Línea. La primera etapa, prevista hasta 2030, contempla la reactivación de más de 400 pozos, trabajos de reacondicionamiento, perforación de algunos pozos horizontales y rehabilitación de infraestructura.

Ver más: Gilinski toma el control de GeoPark y se confirma el ingreso a Venezuela Bare produce actualmente unos 11.000 barriles diarios y sus instalaciones tienen capacidad para manejar hasta 30.000 barriles diarios, según GeoPark. La empresa espera alcanzar unos 20.000 barriles diarios en 2027, superar los 30.000 en 2028 y cerrar 2030 con una producción de entre 45.000 y 56.000 barriles diarios. A partir de 2031, el plan contempla acercarse a los 90.000 barriles diarios. El proyecto se inserta en la nueva etapa de apertura del sector petrolero venezolano, después de que Caracas modificara su marco de hidrocarburos en enero y comenzara a formalizar nuevos contratos con compañías internacionales.

A finales de agosto, Venezuela y Estados Unidos anunciaron un acuerdo para desarrollar 17 campos petroleros, con reservas probadas de unos 65.000 millones de barriles y un plan de inversión que, según Washington, podría alcanzar los US$100.000 millones. El esquema contempla elevar rápidamente la producción venezolana y dar un papel central al capital privado y estadounidense. Cuánto invertirá GeoPark en Venezuela y cuánto espera producir | Etapa | Inversión prevista | Producción bruta esperada | Qué hará GeoPark | |---|---|---|---| | 2026 | Preparación/ Transición | ~11.000 bpd actuales | Preparación para asumir la operación y acuerdos complementarios | | 2027 | US$40-US$80 millones/año | ~20.000 bpd | Reactivación de pozos y trabajos de reacondicionamiento | | 2028 | US$40/US$80 millones/año | >30.000 bpd | Más reactivación y rehabilitación de infraestructura | | 2029 | US$120-US$4140 millones/año | ~45.000-56.000 bpd | Mayor perforación y desarrollo del campo | | 2030 | US$120-US$4140 millones/año | ~45.000-56.000 bpd | Continuación de la perforación y expansión de producción | | Desde 2031 | _ | Hasta 90.000 bpd | Nueva fase de perforación y recuperación adicional | El acuerdo con Washington abrió el camino para una nueva ronda de contratos y ampliaciones de operaciones. En septiembre, Chevron Corp. (CVX) anunció acuerdos que contemplan más de US$7.000 millones de inversión durante los próximos cinco años y un aumento de su producción venezolana hasta unos 600.000 barriles diarios.

Eni SpA (E), por su parte, firmó con Petróleos de Venezuela un contrato de participación productiva para desarrollar el campo Junín 5, en la Faja del Orinoco, bajo el nuevo esquema contractual. La compañía italiana asumirá la gestión técnica, financiera y comercial del campo. La secuencia refleja el intento de Caracas y Washington de convertir el nuevo marco petrolero en inversiones concretas, con compañías internacionales asumiendo mayor responsabilidad sobre el financiamiento, operación y comercialización de los proyectos. En ese escenario, GeoPark firmó su propio contrato de participación productiva para Bare, con una vigencia de 25 años, convierte a GeoPark en operador y le otorga una participación económica neta de 65%, mientras la compañía asume el 100% de las inversiones de capital contempladas en los programas aprobados.

El contrato todavía está sujeto a aprobaciones y requisitos regulatorios y de cumplimiento relacionados con sanciones, con un período estimado de hasta 120 días para su entrada en vigor. La estructura es precisamente uno de los elementos que Bayon destaca como determinantes para la decisión de entrar en Venezuela. GeoPark pasó varios meses evaluando Bare antes de comprometerse con el activo, que cuenta con más de 1.100 pozos, infraestructura instalada y un factor de recobro de apenas entre 4% y 5%. “Encontramos en Bare una combinación poco común”, dijo Bayon. A su juicio, la antigüedad del campo, la infraestructura disponible y el margen para aumentar la recuperación permiten plantear un desarrollo progresivo, mientras el nuevo contrato establece los derechos y protecciones para las partes.

La ecuación financiera La compañía no está planteando la operación únicamente como una apuesta por mayores volúmenes. Bayon reveló que GeoPark utiliza un umbral financiero concreto para decidir dónde colocar capital. “En GeoPark evaluamos todos nuestros proyectos con un umbral de retorno mínimo de 15%”. Bajo el contrato, GeoPark tendrá 65% de la producción y financiará la totalidad del capital previsto en el plan de desarrollo. El restante 35% corresponde al país, incluyendo regalías, impuestos y la participación de PDVSA, explicó Bayon.

El diseño del contrato también cambia una de las piezas centrales de la relación entre el Estado venezolano y los operadores privados: la comercialización del crudo. GeoPark tendrá la titularidad sobre los barriles que le correspondan y podrá decidir cómo y a quién venderlos. Los acuerdos complementarios con PDVSA sobre la comercialización todavía están en proceso de cierre. “El contrato nos da plena titularidad sobre los barriles que nos corresponden y libertad para elegir cómo y a quién venderlos”. La posibilidad de comercializar directamente los hidrocarburos es también uno de los elementos que GeoPark incluyó en la descripción de su nuevo contrato: el operador tendrá derechos para comercializar y monetizar directamente su producción, además de acceso a infraestructura crítica y mecanismos de reequilibrio económico y compensación frente a determinadas interrupciones.

Una nueva puerta para el capital privado La llegada de GeoPark ocurre mientras Venezuela intenta convertir el nuevo marco petrolero en un mecanismo para atraer inversiones de largo plazo a una industria que durante años estuvo limitada por restricciones regulatorias, sanciones y dificultades para justificar nuevas inversiones. Para Bayon, la estabilidad del nuevo esquema será determinante. “Un marco claro y estable es fundamental para atraer inversión de largo plazo al sector”, dijo. GeoPark todavía debe completar los acuerdos complementarios con PDVSA y obtener las autorizaciones necesarias antes de que el contrato entre plenamente en vigor. Mientras tanto, la compañía se prepara para asumir la operación y avanzar con el plan de desarrollo.

La petrolera también dependerá de PDVSA para algunos elementos de la operación, entre ellos el suministro de diluyente, el transporte y el acceso a infraestructura. Bayon espera además que parte del equipo que ha trabajado durante décadas en Bare continúe vinculado al campo bajo la nueva operación. La apuesta de los Gilinski La operación petrolera también marca un cambio relevante para Grupo Gilinski, que lideró la oportunidad de Bare y se convertirá indirectamente en accionista controlador de GeoPark como parte de la transacción anunciada por la petrolera. GeoPark señaló que la presencia estratégica del grupo colombiano en Venezuela fue instrumental para asegurar el contrato de 25 años con PDVSA.

Pero la entrada de los Gilinski en Venezuela no se limita al petróleo. Grupo Nutresa, controlado por el conglomerado colombiano, anunció en julio un acuerdo para adquirir el 100% de Industrias Tío Rico, fabricante venezolano de helados. La operación amplía la presencia del grupo en el mercado de consumo venezolano y suma una segunda vía de exposición a la recuperación de la economía local. En GeoPark, sin embargo, el foco inmediato está en Bare.

Bayon evitó presentar la entrada como una expansión ya definida hacia otros activos y señaló que la compañía seguirá evaluando oportunidades en Venezuela, Colombia y Argentina de acuerdo con sus propios méritos. “Hoy nuestro foco está en desarrollar Bare de manera responsable y con disciplina de capital”, agregó Bayon.

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