Bogotá — El Gobierno de Abelardo De la Espriella solicitó al Fondo Monetario Internacional (FMI) realizar una evaluación de la economía colombiana y de los planes de la nueva administración en materia macroeconómica, en medio de la presión que enfrenta el país por la situación de sus finanzas públicas. De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, el objetivo de la revisión es identificar alternativas para ajustar el manejo de la deuda dentro de la política de presupuesto público. La solicitud se conoció luego de la visita a Colombia de Nigel Clarke, gerente adjunto del FMI. Durante su paso por el país, el funcionario sostuvo reuniones con el vicepresidente José Manuel Restrepo, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, y el equipo técnico de esa cartera, además de representantes del sector privado.
El Gobierno sostiene que la situación fiscal que recibió es particularmente compleja. Según las cifras citadas por el Ministerio de Hacienda, el Estado estaría gastando cerca de COP$40 billones mensuales, mientras sus ingresos rondan los COP$29 billones. A esto se suma que una parte importante del presupuesto está comprometida con obligaciones adquiridas previamente, lo que reduce el margen disponible para atender nuevas necesidades de gasto, según la explicación entregada por el Ministerio de Hacienda. La solicitud al FMI representa un cambio frente a la posición que había expresado recientemente el Gobierno.
Apenas tres semanas antes, el ministro Miguel Gómez había descartado durante la Convención Bancaria que Colombia buscara un acuerdo con el organismo para enfrentar el déficit fiscal. Ahora, la administración busca abrir un proceso de conversaciones con el Fondo para evaluar la situación de las cuentas públicas y determinar qué alternativas podrían utilizarse para enfrentar las presiones sobre la deuda y el déficit. El presidente De la Espriella señaló que el propósito es buscar una salida a la crisis fiscal que fue heredada de la administración de Gustavo Petro. Colombia ya tiene antecedentes de programas con el FMI.
El país suscribió una Facilidad Extendida en 1999 por US$2.700 millones y posteriormente tuvo acuerdos Stand-By aprobados en 2003 y 2005. Sin embargo, la solicitud actual todavía corresponde a una etapa de evaluación y conversaciones. La información disponible no establece que Colombia haya firmado un nuevo programa de crédito con el FMI ni que exista ya un acuerdo definitivo sobre las condiciones de una eventual operación. El proceso se desarrolla mientras el Gobierno busca mecanismos para contener el déficit fiscal y administrar el crecimiento de la deuda pública.