La reciente publicación de Swan Song: Diana, My Sister, el nuevo libro de Earl Charles Spencer, ha revivido algunos momentos de la relación de la princesa Diana y el entonces príncipe Carlos. El conde, hermano menor de la fallecida Lady Di, contó que el hoy monarca británico parecía “eufórico” tras el trágico fallecimiento de la madre de sus hijos en un accidente automovilístico en 1997. Sin embargo, han surgido algunas dudas sobre la veracidad de aquellas explosivas afirmaciones. Según la escritora Ingrid Seward, quien mantuvo una estrecha relación profesional y personal con la princesa, no hay duda de que Carlos amaba a Diana.
Al participar en la grabación del podcast A Right Royal de nuestra revista hermana HELLO!, la experta en realeza contó que para la fallecida Princesa de Gales era importante que sus dos hijos, el príncipe William y el príncipe Harry, supieran que su padre la quería. “Como ya dije, tuve mucha suerte de ver a Diana poco antes de que muriera, aunque obviamente nadie lo sabía, pero ella salía con Dodi. Y yo había estado con ella en el Ritz, así que conocía todo el plan y conocía a Dodi, y hablamos de ello”, contó Ingrid al recordar los últimos momentos de Lady Di en París. “Pero en realidad me dijo que amaba mucho a Carlos. Él era a quien siempre amaría. Él era el que se le había escapado, y me dijo: ‘Para mí es muy importante, Ingrid, que mis hijos sepan que su padre me amó.
Es realmente muy importante’”, recordó Ingrid. “Y ella dijo: ‘Y por supuesto, el mundo no lo sabrá porque no verán las cartas que nos escribimos’. Están en los Archivos Reales, pero claro, hay que esperar 50 años para verlas”, agregó. El príncipe Carlos y sus cartas de amor a la princesa Diana Ingrid Seward, cuyo nuevo libro, Catherine & Diana compara las vidas de las dos queridas integrantes de la realeza, también reveló parte del contenido de aquellas cartas que el entonces príncipe Carlos y la princesa Diana intercambiaron años atrás. “Pero Carlos le escribía las cartas de amor más hermosas, en las que la elogiaba y hablaba de ella con mucho cariño, diciendo: ‘Pienso en tus hermosas piernas largas y morenas’. Quiero decir, eso es muy encantador, ¿no?
Bastante sexy, supongo”, comentó Ingrid. “Pero él la amaba. Quizás no la amó al principio, ni al final, pero siempre la amó y se sentía muy mal por no haber podido salvar el matrimonio. Lo atormentaba la culpa porque sabía que él era quien debía haberlo hecho posible”, opinó la escritora. “Pero sus intensos celos y muchas otras cosas… simplemente no eran compatibles en aquel momento”, continuó Ingrid. “Pero Diana también me dijo que pensaba que, si se hubieran conocido de mayores, probablemente habrían logrado que funcionara y habrían conquistado el mundo; eso era lo que le encantaba decir”, compartió la biógrafa real. Las explosivas declaraciones de Charles Spencer en su nuevo libro En su libro, Swan Song: Diana, My Sister, lanzado el pasado 22 de septiembre, el conde Charles Spencer recordó una acalorada conversación telefónica con Carlos luego del fallecimiento de Diana en un accidente de auto en París el 31 de agosto de 1997. “Puedes estar seguro de que la olvidaremos muy pronto”, habría dicho el entonces Príncipe de Gales a su cuñado.
En aquel pasaje, publicado por el Daily Mail, el conde Spencer escribió: “El príncipe Carlos continuó su torrente de ira, sin que yo lo interrumpiera. Luego se detuvo. Supuse que la pausa indicaba un intento de controlarse, pero entonces desató por teléfono lo que siempre he interpretado como su desprecio reprimido por Diana y su horror ante el impacto que su muerte había tenido en el mundo. ‘No se preocupe’ siseó, ‘¡la olvidaremos muy pronto!’”. La supuesta discusión surgió a raíz de la decisión de que el príncipe William y el príncipe Harry, quienes en aquel momento tenía 15 y 12 años, respectivamente, participarían en el cortejo fúnebre de su madre, con lo que su tío no estaba de acuerdo. “A diferencia de las otras personas que me llamaron, que estaban atónitas, apenas capaces de articular sus condolencias y ofrecimientos de ayuda, él sonaba eufórico, como si le hubiera tocado la lotería, recuerdo haber pensado en aquel momento”, agregó Charle Spencer en su libro.