Educadores, productores locales, administradores de la Red de Protección Social y especialistas de gestión de riesgo alinean estrategias para articular la producción local de alimentos entre los sectores de Salud y Educación, con el respaldo técnico del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). La formación impartida a técnicos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) perfecciona el uso de matrices de vulnerabilidad. Esta herramienta científica evalúa la exposición, sensibilidad y capacidad adaptativa de los sistemas agrícolas municipales ante eventos hidrometeorológicos extremos como sequías, lluvias intensas o plagas. En un contexto signado por el impacto del cambio climático en el Sur Global, el adiestramiento dota a las autoridades locales de mejores instrumentos para la alerta temprana, la toma de decisiones basada en evidencia y la reducción de pérdidas productivas en el campo cubano.
Las acciones desarrolladas en la geografía holguinera forman parte de los programas gubernamentales que integran la gestión de riesgos en los planes de desarrollo municipal para garantizar el acceso sostenible y la disponibilidad de alimentos a la población. ool/dpg