Por qué Arrakis de Dune es uno de los planetas más hostiles de la ciencia ficción: la terrorífica transformación de Frank Herbert

Por qué Arrakis de Dune es uno de los planetas más hostiles de la ciencia ficción: la terrorífica transformación de Frank Herbert

Si no fuese fan de Warhammer 40K, diría que Arrakis de Dune es el planeta habitado más hostil de la ciencia ficción. No lo será mientras existan Catachán, Armageddon y Krieg, por ejemplo, lo cual no desmerece ni un ápice el infierno que ideó Frank Herbert en sus libros. ¿Alguna vez te has preguntado por qué la bola desértica del sistema de Canopus está empeñada en erradicar la vida? Arrakis no siempre fue el planeta desértico que ves en las películas y el videojuego Dune: Awakening. Otrora fue un mundo lleno de vida con vegetación exuberante y grandes océanos.

Te preguntarás qué clase de cataclismo climático o guerra nuclear ocurrió para acabar así, pero estarías haciendo las preguntas equivocadas. La hostilidad extrema ideada por Herbert responde a un ciclo biológico cerrado e invasor donde la fuente del recurso más valioso del universo es, a su vez, la causa directa del infierno climático. El principio del fin de Arrakis fue la llegada de la Sandtrout, la fase larvaria de los gusanos de arena (Shai-Hulud), para las cuales el agua es un veneno mortal. Ya te hablé de esto durante la teoría de que matar a todos los gusanos resolvería el problema del planeta. ¿Qué hicieron entonces?

Pues lo mismo que todas las especies invasoras: acabar con la competencia y adaptar el entorno a su gusto. En un proceso que duró miles de años, las Sandtrout trabajaron de forma sistemática para adaptar Arrakis. Lo que hacían era detectar las grandes masas de agua (tanto en la superficie como en los fondos oceánicos) y agruparse por millones para absorberla y trasladarla a las cavidades profundas de la corteza terrestre. Sus cuerpos, tanto vivos como muertos, formaban una barrera impermeable que selló grandes masas de agua.

Este proceso interrumpió el ciclo hidrológico del planeta: Al bloquearse el ciclo natural del agua entre la superficie y el subsuelo, el Sol evaporó los océanos restantes sin posibilidad de recarga, convirtiendo el planeta en un desierto global. En palabras más simples, actuaron como enormes esponjas. A su vez, las Sandtrout supervivientes evolucionaron, sufrieron una metamorfosis extrema que dio lugar a los Shai-Hulud o Gusanos de Arena. Se volvieron un elemento indispensable del nuevo ciclo de Arrakis: su ciclo vital produce alrededor del 23% del oxígeno del planeta y la codiciada especia, y combaten cualquier intento de humidificación o terraformación. ¿Resultado?

Un planeta con temperaturas extremas (altas) que oscilan hasta en 40º entre luz directa y sombra, un océano de arena planetario y, quizás lo más divertido, tormentas Coriolis: vientos huracanados con velocidades capaces de destrozar vehículos impulsados por el extraño eje de rotación del planeta. En definitiva, un infierno creado y mantenido por una especie invasora, y preservado a conveniencia del Imperio. "El eje de rotación del planeta Arrakis se encuentra en ángulo recto con el radio de su órbita. El planeta no es un globo, sino más bien una peonza algo achatada en el ecuador y cóncava hacia los polos. Se piensa que tal vez sea artificial, obra de algún artífice antiguo." - Descripción de la Tercera Comisión Imperial en Arrakis recogida en la Wiki del planeta.

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