Reservar unas vacaciones suele implicar elegir hotel, vuelos y excursiones. En China ya existe otra posibilidad: pagar 5,1 millones de yuanes, unos 760.000 dólares, pasar varios días entrenando en Nuevo México y terminar el viaje mirando la Tierra desde el espacio. La plataforma china Ctrip, perteneciente a Trip.com Group , ha añadido a su catálogo un paquete de seis días para volar con Virgin Galactic en 2027. No es un proyecto conceptual ni una simple lista de interesados: el producto puede reservarse en la plataforma y, según la compañía, ya hay dos reservas tramitadas desde China.
Eso sí, hay un matiz importante: el vuelo no despegará desde China . Los clientes viajarán hasta Estados Unidos para completar la experiencia desde Spaceport America, en Nuevo México. Cuatro días de preparación para unos minutos fuera del planeta © Virgin Galactic. El paquete comienza en Las Cruces y dedica sus primeras jornadas a preparar al futuro pasajero para algo bastante distinto de un vuelo comercial.
El itinerario incluye cinco noches de alojamiento, acceso a Spaceport America, entrenamiento en simuladores y preparación previa al despegue . El quinto día llega el vuelo suborbital de aproximadamente 90 minutos y el sexto queda reservado para el regreso. Los vuelos internacionales hasta Estados Unidos, el visado, el seguro y otros gastos personales van por cuenta del cliente. Virgin Galactic utiliza un sistema diferente al de un cohete convencional.
Una enorme aeronave nodriza eleva la nave espacial hasta unos 14 kilómetros de altitud y la libera. Entonces enciende su motor cohete, acelera hasta aproximadamente Mach 3 y asciende hacia el límite del espacio. Durante unos minutos, los pasajeros pueden soltarse de sus asientos y experimentar ingravidez antes de regresar a la atmósfera y aterrizar como un planeador. Virgin Galactic ya realizó vuelos comerciales con su anterior nave, VSS Unity, pero la retiró después de su última misión en junio de 2024.
La compañía está terminando ahora su nueva generación de vehículos Delta. Su calendario más reciente sitúa el regreso del servicio comercial en febrero de 2027. 760.000 dólares y ya hay gente que ha reservado © Virgin Galactic. La demanda tampoco parece inexistente . Cuando Ctrip publicó inicialmente el paquete apareció un contador de 681 ventas, una cifra que rápidamente llamó la atención.
Después fue corregida a solo dos. La compañía explicó que los 681 correspondían a reservas globales acumuladas por Virgin Galactic, mientras que dos eran las realizadas específicamente mediante Ctrip. El precio tampoco está demasiado alejado del que vende directamente Virgin Galactic . La empresa abrió en 2026 una nueva tanda de plazas a 750.000 dólares por persona y comunicó en agosto que esa oferta había quedado completa antes de lo previsto y había recibido más demanda que plazas disponibles.
Lo llamativo es que el turismo espacial empieza así a parecerse un poco más a cualquier otro producto de lujo: ya no hace falta acudir directamente a una compañía aeroespacial. Puede aparecer dentro del catálogo de una agencia de viajes. China también quiere fabricar su propia versión. Y cuesta bastante menos © Virgin Galactic.
Ctrip, sin embargo, está vendiendo tecnología estadounidense . La siguiente fase podría producirse dentro de la propia industria espacial china. La startup Deep Blue Aerospace puso a la venta en 2024 sus primeros billetes para vuelos suborbitales previstos también para 2027 . El precio era de 1,5 millones de yuanes, alrededor de 210.000 dólares en aquel momento: menos de un tercio del paquete actual de Virgin Galactic.
Los dos primeros billetes se vendieron durante una transmisión en Taobao. La compañía promete un vuelo de unos 12 minutos con al menos cinco minutos de ingravidez, aunque llegar a 2027 con un sistema tripulado certificado y operativo sigue siendo un desafío enorme. Otras compañías chinas, como CAS Space , también han anunciado planes para entrar en este mercado. Por ahora, el detalle más revelador quizá sea otro. © Virgin Galactic.
El viaje espacial está dejando lentamente de venderse como una misión extraordinaria para empezar a empaquetarse como turismo. Solo que el paquete incluye hotel, entrenamiento, un vuelo de 90 minutos y una excursión cuyo destino está, literalmente, fuera de la Tierra.