Bélgica se ha impuesto con contundencia (3-0) a Turquía gracias a dos golazos de Kevin de Bruyne y otro de Romelu Lukaku y el combinado otomano ve peligrar seriamente sus opciones de permanencia en la Liga A. De Bruyne abre el camino Turquía llegaba a este encuentro contra las cuerdas, después de dos derrotas contra Francia e Italia en las dos primeras jornadas que la situaban a la cola del grupo A1 con 0 puntos. Sin embargo, fue Bélgica la que golpeó primero en el minuto 10 por mediación de Kevin de Bruyne tras un robo de balón. El centrocampista del Napoli se fue de todos a la carrera y finalizó la jugada con un tiro a placer en el mano a mano contra el portero.
Arda Güler y los suyos no bajaron los brazos ni mucho menos y gozaron de varias buenas ocasiones para volver a poner la igualada en el luminoso. Aunque para buenas las de Bélgica. Sobre todo, una de Lukébakio a 10 minutos para la pausa que se estrelló contra la madera. Pero, finalmente, el marcador no se movió más en la primera mitad.
Y De Bruyne remata Esa misma madera volvió a negarle el gol al del Benfica en el 53'. Menos mal que, de nuevo, volvió a aparecer De Bruyne con otro golazo para enmarcar apenas cinco minutos después. Esta vez, con un disparo desde la frontal totalmente imparable. Pero aún quedaba otro protagonista en la noche de hoy.
Romelu Lukaku, que había entrado al campo en el 61', necesitó menos de un cuarto de hora para demostrar que, no importa lo que pase, un jugador como él siempre tiene que estar en el campo. Y es que, hasta en la jugada más churrigueresca (como fue el caso), nunca falla a su cita con el gol. Murió el encuentro con el 3-0 a favor de Bélgica, que queda como segunda de grupo con solo un punto menos (6) que Francia. Aunque le pudo caer todavía alguno más a una Turquía que sigue sin sumar puntos y con un saco de goles a sus espaldas.