Coches Eléctricos Europa quiere baterías propias, pero no puede exigirlas si las fábricas no son capaces de suministrar las necesarias La UE quiere reducir su dependencia de Asia vinculando ayudas públicas al contenido europeo, pero debe valorar si su industria es capaz de cumplir. Europa acelera la creación de una cadena propia de baterías, pero no está claro que sea viable. Rubén Leal 02/10/2026 08:30 Actualizado a 02/10/2026 08:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Europa quiere utilizar el Industrial Accelerator Act para que las ayudas públicas al coche eléctrico impulsen también baterías y componentes fabricados dentro de la Unión Europea. El problema es que la industria local podría no crecer suficientemente rápido. Un estudio encargado por ACEA calcula que la producción europea de celdas alcanzaría unos 306 GWh en 2032 y, aun así, no cubriría la demanda prevista. Si las nuevas condiciones comenzaran a aplicarse en 2028, alrededor de tres millones de coches podrían quedarse fuera de determinados incentivos por falta de baterías que cumplan esos requisitos.
Baterías 'Made in Europe' para optar a ayudas. La propuesta todavía debe pasar por el Parlamento Europeo y el Consejo, por lo que sus condiciones pueden cambiar antes de entrar definitivamente en vigor. El problema es fabricar primero todas esas baterías Los requisitos se introducirían progresivamente. Según el planteamiento analizado por ACEA , en una primera fase las baterías deberían contener al menos tres componentes originarios de la UE, incluidas las propias celdas.
Posteriormente, la exigencia aumentaría hasta cinco componentes europeos, incorporando elementos como el sistema de gestión de batería y los materiales activos del cátodo. La intención resulta clara: reducir la dependencia de China y conseguir que las ayudas al coche eléctrico generen también fábricas, empleo y tecnología en Europa. Pero antes hay que tener capacidad para producir todo eso. No está claro que Europa vaya a ser capaz de producir todas las baterías necesarias.
Incluso 306 GWh en 2032 podrían quedarse cortos Mobility Global ha estudiado tres posibles escenarios de demanda para ACEA. En todos ellos, la oferta europea sería insuficiente durante buena parte de la próxima década, pese a que la fabricación de celdas podría crecer hasta 306 GWh anuales en 2032. La consecuencia más llamativa afecta a los turismos. Si los requisitos comenzasen a aplicarse en 2028, el estudio calcula que aproximadamente tres millones de coches podrían no cumplir las condiciones necesarias para acceder a determinados incentivos “Made in EU” debido a la falta de baterías disponibles.
Para los camiones eléctricos la situación sería todavía más complicada: el déficit podría alcanzar 23 GWh en 2032, con una demanda cercana a cuatro veces la oferta europea. También faltan más instalaciones dedicadas a los paquetes LFP. Europa también tiene un problema con la química elegida La cantidad de fábricas tampoco es el único obstáculo. Muchas gigafactorías europeas se han proyectado pensando principalmente en baterías NMC, mientras el mercado está aumentando rápidamente la utilización de las más económicas LFP, una tecnología cuya cadena de suministro está dominada por China.
Además, producir celdas en Europa sigue siendo sensiblemente más caro que importarlas y existen carencias en materiales esenciales para ánodos y cátodos. Ahí aparece la paradoja de la nueva política industrial europea: Bruselas quiere utilizar las ayudas al coche eléctrico para crear una industria propia de baterías, pero corre el riesgo de exigir baterías europeas antes de que Europa pueda fabricarlas en cantidad suficiente. El reto ya no consiste solamente en levantar gigafactorías. También hacen falta materias primas, materiales activos, energía competitiva, financiación y proveedores capaces de abastecerlas.
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