Por Pablo Jofré Leal Lejos de los relatos hegemónicos que intentan minimizar la soberanía de los pueblos, la alianza conformada por Irán, el Líbano, Yemen junto a las expresiones de lucha sostenidas en una Palestina bajo el genocidio del régimen sionista israelí y un Irak que después de 23 años ve libre su tierra de la bota sucia que lo ha ultrajado, demuestran que la dignidad no se negocia, se defiende. Es evidente que, respecto a la lucha en Asia Occidental, entre una resistencia cada día más fuerte en sus convicciones y acciones contra la alianza imperial sionista, no existe posibilidad alguna de estabilizar la región ni de alcanzar un orden internacional justo si la presencia, la voz y la capacidad disuasoria de este bloque no son reconocidas en el centro de cualquier análisis, gestión política y hasta mesas de negociaciones. Un eje indispensable en el escenario regional e internacional. Occidente y su proxy criminal, su testaferro genocida, como es el régimen judío sionista israelí ha encontrado la horma de su zapato.
Un bloque cohesionado patrióticamente que desafía el derecho internacional tutelado por las potencias coloniales. Un eje de la resistencia que mediante la doctrina de guerra asimétrica y una respuesta potente, superó de la mano de Irán, la paciencia estratégica para entrar de lleno en una línea ofensiva y que señala el camino a seguir, para la verdadera autodeterminación del sur global. Frente al evidente poderío militar convencional de Estados Unidos y sus aliados europeos, el liderazgo político, religioso y militar de la República Islámica de Irán ha estructurado una doctrina defensiva basada en la asimetría y la soberanía patriótica. Ante las amenazas constantes, las sanciones unilaterales y los cercos externos, los altos mandos militares han mantenido una postura de firmeza absoluta que irradia dicha conducta a sus aliados regionales.
Una línea que no rehúye el diálogo y la posibilidad de negociación, pero…con sus líneas infranqueables y con el “dedo en el gatillo” basado en la lógica y justa desconfianza frente a potencias arrogantes y que han hecho de la mitomanía su línea de acción combatida con firmeza por Irán y el eje de la resistencia. Hombres y mujeres prestos a la defensa de su país. Las palabras de los mandos políticos y militares de la República Islámica de Irán, bajo el liderazgo de Sayed Moytaba Jamenei, han sido categóricas al advertir que la Revolución islámica está preparada para una confrontación prolongada, integrando en su arquitectura de defensa nuevas capacidades tecnológicas y armamento estratégico disuasorio. El liderazgo colegiado iraní, sin contradicción alguna, ha enfatizado, en sus distintas expresiones que los socios del crimen, comandados por Washington y su punta de lanza regional, se han topado con un muro de contención inaccesible, donde la capacidad defensiva de la Revolución Islámica no es una provocación, es la garantía inquebrantable que la soberanía de nuestros pueblos se respeta, y que se está presto y bajo una disposición combativa, lista para responder con toda la fuerza estratégica necesaria ante cualquier escalada de agresión sea esta prolongada o no.
Esta postura refleja una realidad ya impuesta en Asia Occidental: la caída de los mitos imperiales. Un Irán milenario, con una civilización que trasciende con creces los escasos doscientos cincuenta años de historia de la potencia norteamericana, y muchísimo más que los escasos 78 años de vida del régimen judío sionista israelí, nacido por la protección de occidente y que sólo se mantiene en pie bajo las regalías en armas, financiamiento y apoyo político. Es Irán quien marca la pauta desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo oriental. El tablero del Golfo Pérsico y la disuasión militar de Irán En el corazón geoestratégico del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, por donde transita un porcentaje vital del suministro energético mundial, la tensión ha alcanzado cotas históricas.
A lo que debemos unir en las últimas semanas, el control de otra arteria marítima fundamental como es Bab el-Mandeb, hoy domiando por las fuerzas de Ansarolá. La defensa de la integridad territorial iraní no se limita a una retórica nacionalista; se sustenta en una sólida disuasión naval, misilística y cibernética. La República Islámica de Irán ha dejado claro que cualquier agresión contra sus aguas jurisdiccionales o su infraestructura crítica recibirá una respuesta asimétrica contundente, capaz de paralizar las rutas de abastecimiento energético global y alterar los mercados financieros internacionales. Y en esta postura, el control de Ormuz por parte de Irán y el Estrecho de Bab el-Mandeb por Ansarolá, junto a la sostenida lucha de Hezbolá, las milicias iraquíes y la Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), son muestra evidente que el balance del poder en la región es otro.
Las maniobras constantes de la Armada de los Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán y del ejército regular han demostrado que el Golfo Pérsico no es ni será ese “estanque” de agua con pretensiones de uso y goce exclusivo bajo el control hegemónico de la Quinta Flota de Estados Unidos y sus cervatillos monárquicos, sionistas y europeos. Es un espacio de soberanía que Irán ha recuperado por derecho propio, donde la soberanía iraní impone respeto a través de su doctrina de defensa activa. Frente a la férrea postura, las administraciones de Washington, catalizadas con mayor fuerza por el retorno de las amenazas directas, la presión máxima y ya dos guerras contra Irán, impulsada por el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, a bordo del régimen estadounidense, han visto recrudecer la retórica belicista, los discurso apocalípticos, que están muy lejos de atemorizar a la potente y digan revolución islámica. La Casa Blanca recurre constantemente a la extorsión económica, el bloqueo financiero total y las constantes amenazas megalómanas de una intervención militar directa o subsidiaria.
Incluso con tentaciones nucleares. Sin embargo, las advertencias de Trump y su entorno chocan inevitablemente con una realidad táctica radicalmente distinta a la de décadas pasadas: Irán ya no está aislado ni indefenso. Las amenazas de desatar “furia y fuego” o de reimponer un unilateralismo hegemónico se desvanecen frente a una nación con capacidad probada de golpear profundamente los intereses estratégicos de Washington y de su aliado judío sionista en el escenario regional. Este escenario de confrontación ininterrumpida ha desatado un profundo pánico estratégico entre los tradicionales aliados de EE.UU. en la región.
Me refiero a las monarquías ribereñas del Golfo Pérsico, como también a los gobiernos de las potencias europeas. Las monarquías del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, incluyendo una más cercana al Mediterráneo como es Jordania, temen quedar en la línea de fuego directa, de mayores proporciones que los ataques de represalia sufridos en estos últimos meses. Países que, por responsabilidad de sus autocracias, ya han sentido el poder de fuego de Irán contra las bases extranjeras en su suelo, como también contra instalaciones económicas y energéticas vitales. Monarquías que han sido advertidas por Irán de no seguir facilitando ataques contra el pueblo iraní desde las instalaciones, navales, aéreas y terrestres que han significado la muerte de miles de civiles de la República islámica de Irán.
Conscientes de que sus instalaciones petroleras, refinerías y centros urbanos son altamente vulnerables ante la precisión del arsenal misilístico y de drones del Eje de la Resistencia, estas monarquías han comenzado a distanciarse prudentemente de las aventuras guerreristas de Washington, apostando en paralelo por la diplomacia y el acercamiento pragmático con Irán, para salvaguardar su propia supervivencia económica y estabilidad política. Los aliados europeos, a su vez, atrapados en una severa crisis energética y económica, observan con terror cómo la intransigencia estadounidense y la férrea defensa de la soberanía por parte de Irán amenazan con colapsar definitivamente el frágil equilibrio de seguridad euroasiático y mediterráneo. Los gobiernos europeos reconocen con creciente frustración que su subordinación ciega a los intereses de la política exterior de Washington y la megalomanía belicista de Trump y Netanyahu los ha convertido en rehenes de una crisis de proporciones globales, donde carecen de autonomía y capacidad de mediación real. No podemos, en este breve análisis, desmerecer los duros golpes infligidos por el eje imperialista, entre ellos los crímenes y asesinatos selectivos de líderes históricos como el Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei; el teniente general Qasem Soleimani; el líder mártir de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá; y los líderes de HAMAS Ismail Haniya y Yahya Sinwar, así como de científicos, militares y población civil, incluidos los 168 niños y niñas de la escuela primaria Shayare Tayebe de Minab, en el sur de Irán, asesinados vilmente en un bombardeo de la alianza imperial sionista.
Pero, dichos golpes arteros y cobardes, lejos de debilitar o doblegar a la Resistencia, han actuado como un catalizador de cohesión profunda. Esto, porque la resistencia no es la estructura de un solo miembro, cuya muerte cercene el objetivo de lucha. La resistencia es la idea y práctica arraigada de lucha, en el corazón de los pueblos de Asia Occidental. Irán, el Líbano, Yemen y la heroica resistencia en Gaza, junto a las milicias de un Irak que ha logrado expulsar a su ocupante estadounidense han erigido una nueva arquitectura de seguridad regional, desplazando los ejes de dominación tradicionales, hacia un escenario multipolar, donde el imperialismo norteamericano experimenta su declive más acelerado.
Como señala, en forma indesmentible, el análisis crítico de la coyuntura actual, negociar con las potencias hegemónicas solo es admisible desde una posición de inquebrantable fortaleza y dignidad, jamás desde la rodilla doblada. El Eje de la Resistencia se alza hoy como el único faro y norte moral frente al atropello sistemático, la barbarie del genocidio en Palestina y la complicidad de los colonialismos modernos.