Desde la lomita del estadio Victoria de Girón, el lanzador de 19 años silenció los bates de los cienfuegueros y en cinco capítulos aceptó solo cuatro indiscutibles, ponchó a un rival y regaló un boleto. Con experiencia en el béisbol estadounidense con la franquicia Cardenales de San Luis, Reyes agradeció la confianza del cuerpo de dirección de colocarlo como segundo abridor de los vigentes campeones cubanos. Tener la responsabilidad de abrir el segundo juego del campeonato en mi segunda serie representa un motivo de orgullo y a la vez un compromiso de dar lo mejor de mí frente a cada bateador, acotó. En sus palabras, enfatizó que «en la pasada campaña no me salieron las cosas como quería, pero este año, con la preparación que tuvimos previo al torneo, me siento en excelente forma para aportar lo mejor de mí a la causa de los Cocodrilos».
Con el triunfo de hoy 2-0 sobre Cienfuegos, los dirigidos por Armando Ferrer suman su segunda alegría y el cuerpo de lanzadores mantiene en cero el casillero de carreras permitidas después de debutar ayer con victoria 6-0 frente a los Elefantes. npg/gcs