Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google El mercado laboral chileno enfrenta una severa paralización impulsada por la contracción de la actividad productiva y desequilibrios estructurales de largo plazo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación alcanzó un 9,6% en el trimestre junio-agosto, acumulando cerca de un millón de personas sin empleo y llevando al Banco Central a recortar su previsión de crecimiento para 2026 a un rango de entre 0,25% y 0,75%. Plan de emergencia fiscal Como respuesta a la crisis, el Ejecutivo desplegó el plan «Chile Despega», una estrategia presupuestada en 1.350 millones de dólares enfocada en acelerar la obra pública, vivienda, reconstrucción y subsidios directos a la contratación. Sin embargo, analistas económicos advierten que la baja efectividad para generar puestos de trabajo responde a distorsiones como el aumento de los costos laborales, el estancamiento de la productividad, la baja absorción del cambio tecnológico y la persistente informalidad.
La crisis castiga con mayor rigor a jóvenes y mujeres. El desempleo juvenil trepó al 24,6%, afectado por la falta de mecanismos de transición entre el sistema educativo y el laboral en contextos de incertidumbre. En el segmento femenino, donde la desocupación se ubicó en 10,3%, las barreras persisten ligadas a las cargas de cuidado y a desincentivos legales como la normativa de salas cunas, la cual desestimula la contratación formal de mujeres al imponer costos operativos fijos al alcanzar la trabajadora número veinte. Con información de EFE