El Juzgado Noveno de Audiencias de Managua admitió la acusación presentada contra Jorman Javier Flores, señalado por su presunta participación en un asalto ocurrido en la sucursal San Miguel de Super express, ubicada en Ciudad Sandino. De acuerdo con la acusación, el procesado habría ingresado al establecimiento aparentando ser un cliente y posteriormente habría utilizado un arma de fuego para intimidar a las trabajadoras que se encontraban atendiendo en las cajas. Según el escrito presentado durante la audiencia, Flores habría sometido a las víctimas para posteriormente sustraer dinero en efectivo de las cajas número 1 y 2 . Las trabajadoras habrían podido identificar el momento en que el acusado ingresó al establecimiento y, presuntamente, utilizó el arma para cometer el robo.
La acusación también detalla las circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que habría ocurrido el hecho, elementos que fueron considerados por la autoridad judicial al momento de admitir el caso. Durante la audiencia también se abordó la solicitud de medidas cautelares. La defensa planteó la posibilidad de aplicar medidas alternativas a la prisión preventiva , entre ellas la presentación de un familiar y la presentación periódica ante la autoridad judicial, en las ocasiones que esta determine. Por su parte, la judicial consideró que la acusación cumplía con los elementos necesarios para ser admitida, al describir la presunta participación del acusado y el uso de un arma de fuego durante el hecho investigado.
Como parte de los elementos ofrecidos en el proceso, la parte acusadora presentó un CD que contiene cinco videos de cámaras de vigilancia correspondientes a la sucursal San Miguel. Este material será incorporado al proceso para contribuir al esclarecimiento de los hechos señalados en la acusación. De acuerdo con lo informado durante la audiencia, el posible inicio del juicio está previsto para el próximo 9 de noviembre , fecha en la que las partes continuarán con las diligencias correspondientes dentro del proceso judicial. Hasta que exista una sentencia firme, corresponde preservar la presunción de inocencia del acusado.