Bloomberg Línea — El incendio registrado el martes 6 de octubre en la refinería Cardón, en el estado Falcón, comenzó con la rotura de una línea de gas natural que alimenta las calderas de la instalación, según la explicación ofrecida por Petróleos de Venezuela (PDVSA). La emergencia fue controlada rápidamente y no dejó trabajadores lesionados ni daños mayores, de acuerdo con la compañía estatal. El incidente, sin embargo, dejó temporalmente paralizada a una de las principales instalaciones del sistema de refinación venezolano y abrió nuevamente preguntas sobre las condiciones operativas de una infraestructura que durante años ha enfrentado problemas de mantenimiento, inversión y disponibilidad de equipos. PDVSA informó que el evento ocurrió a las 3:25 de la tarde (hora local) y que, tras la rotura de la línea de gas, se produjo el incendio.
El personal de Respuesta y Control de Emergencias activó los protocolos establecidos para este tipo de situaciones y logró controlar las llamas. Como medida preventiva, la empresa ordenó una parada de emergencia de las plantas de Cardón mientras se evalúan las condiciones necesarias para un reinicio seguro. La estatal no ha informado todavía cuándo podrían retomarse completamente las operaciones. La empresa también señaló que conformó un comité de investigación para determinar las causas que provocaron el evento.
Esa precisión es relevante: la rotura de la línea de gas explica cómo comenzó el incendio según la información oficial, pero todavía no existe un resultado público que establezca por qué se produjo la falla de esa línea. Durante las primeras horas del incidente circularon reportes de residentes y medios locales sobre fuertes detonaciones y una columna de humo visible desde zonas cercanas. Algunas versiones situaron el fuego en áreas relacionadas con el hidrotratamiento de diésel y lubricantes. Esas referencias, sin embargo, deben diferenciarse de la explicación oficial de PDVSA hasta que se conozcan los resultados de la investigación. ¿Por qué Cardón es importante?
La refinería Cardón forma parte, junto con Amuay, del Centro de Refinación Paraguaná (CRP), una de las principales infraestructuras petroleras de Venezuela. Cardón tiene una capacidad instalada de unos 310.000 barriles diarios, aunque su producción efectiva ha estado durante años muy por debajo de ese nivel. El complejo de Paraguaná tiene una capacidad nominal cercana a 955.000 barriles diarios, pero su desempeño ha estado limitado por problemas acumulados en equipos, mantenimiento y disponibilidad de unidades. Por ahora, no existe evidencia pública que establezca esa relación causal.
Lo que sí vuelve a poner sobre la mesa el episodio es la dificultad que enfrenta Venezuela para recuperar de manera sostenida su capacidad de refinación. El contexto es especialmente relevante porque la producción petrolera venezolana ha mostrado una recuperación durante 2026, mientras la capacidad de refinación continúa siendo uno de los principales cuellos de botella del sector. Reuters reportó recientemente que la producción de crudo se mantuvo alrededor de 1,2 millones de barriles diarios en agosto, mientras las exportaciones alcanzaron 1,08 millones de barriles diarios en septiembre. ¿Habrá impacto en el suministro de gasolina? PDVSA aseguró que el Sistema de Refinación Nacional cuenta con inventarios suficientes para garantizar la distribución de combustible en el país.
La empresa, por ahora, no ha señalado que el incendio vaya a generar un problema de abastecimiento. El alcance real dependerá, entre otros factores, del tiempo que tome completar las inspecciones y recuperar las operaciones de Cardón. La parada preventiva también debe entenderse dentro de la situación que ya atravesaba la refinería. Reportes especializados señalan que algunas unidades de Cardón ya se encontraban fuera de servicio antes del incendio, entre ellas una destiladora y el craqueador catalítico, por lo que la instalación no estaba operando a plena capacidad.