Leer en la aplicación "Estoy convencido de que en el mundo hay monstruos nacidos de padres humanos". Los que han conocido por primera vez a Cathy Ames leyendo la novela de John Steinbeck Al este del Edén habrán reconocido esta frase como su carta de presentación. El narrador de la historia no está refiriéndose a una monstruosidad física, sino a una mental o psíquica, a un "alma deforme". Cathy, según Steinbeck, nació así, mala, y, como explica, "empleó su diferenciación para producir una conmoción y un doloroso trastorno en el mundo que la rodeó".
Al este del Edén Fecha de estreno 2026-10-01 Series : Al este del Edén Con Florence Pugh , Christopher Abbott , Mike Faist Usuarios 3,1 Dentro del vasto universo de villanos que pueblan la literatura, Cathy Ames sobresale. No es extraño que Zoe Kazan haya querido convertirla en el centro de su adaptación de Netflix de Al este del Edén . El personaje es fascinante, y en manos de una actriz como Florence Pugh , todavía más. Pero Kazan, aunque se ha mantenido bastante fiel a lo que nos dejó Steinbeck, ha hecho lo mismo que Christopher Nolan con el Ulises de La odisea de Homero : suavizar sus partes más oscuras.
Número 1 en 51 países: La nueva adaptación de una epopeya superventas es actualmente la serie más popular de Netflix Al este del Edén habla, entre otras cosas, de la libertad que tenemos para elegir tomar un camino u otro. El "timshel", el "tú tienes la opción" que explica uno de los personajes. Los protagonistas de la historia son dos generaciones de hermanos. Adam y Charles Trask por un lado.
Caleb y Aaron Trask por otro. Estos últimos son los hijos de Adam y Cathy, una pareja en la que él peca de bueno y ella de mala. En la novela, Steinbeck cuenta que Cathy era una "embustera" que asesinó a sus padres quemando la casa en la que vivían, hizo que un profesor se suicidara y fingió una agresión sexual cuando tenía diez años. En la adaptación televisiva, Kazan mantiene estos tres sucesos, pero convierte el último no en una elección, sino en una justificación de lo que conduce al personaje a ejecutar sus crueles y violentas acciones: cuando tenía cinco años fue violada .
Netflix Florence Pugh como Cathy Ames en 'Al este del Edén' Cathy es una manipuladora, una mentirosa, una chantajista y una asesina. También es alguien muy paciente, inteligente e independiente en una época en la que una mujer tenía difícil serlo. Los dos grupos de adjetivos, positivos y negativos, no se invalidan. Pueden convivir dentro de un mismo ser .
Para ella, la única forma de conseguir ser libre era heredando de un familiar rico o ser la dueña de un burdel. Y en eso es en lo que termina convirtiéndose después de dar a luz a sus hijos, abandonarlos y pegarle un tiro a Adam para poder salir por la puerta de una casa en la que nunca quiso estar. Hasta aquí, todo igual en libro y serie. En la serie de Netflix, Kazan construye un mundo en el que Cathy, como contó Pugh en Vanity Fair , tiene "su concepto de seguridad afectado desde el momento en que sufrió el abuso". "Se lo contó a sus padres, pero ellos no la escucharon.
No es alguien que entienda que la vida familiar sea necesariamente algo bueno. Esta niña fue violada cuando era muy pequeña. Y su desconfianza hacia los hombres se originó entonces". Cathy, a ojos de Kazan, no es naturalmente mala, fue la agresión lo que tuvo como consecuencia que no se fiara de los hombres.
Eso le conduce a hacer lo que sea para no depender de ellos: intentar abortar, abandonar a sus hijos recién nacidos y pegarle un tiro a su marido para marcharse y matar a la dueña de un prostíbulo para heredarlo. No todo necesita una respuesta Universal Pictures Matt Damon como Ulises en 'La odisea' El Ulises que interpreta Matt Damon en La odisea de Nolan no es un héroe en el poema de Homero. Es un antihéroe. Ese "hombre complicado" que tradujo Emily Wilson es muchas cosas.
Igual que Cathy. Es un asesino, un pirata, un soldado, un padre, un estratega, un saqueador, un ladrón, un mentiroso, es inteligente, es alguien con mucha paciencia, es un adúltero, un líder político y militar, un poeta, un marido, un sintecho, un marinero, un invasor y un héroe de guerra. Nolan decidió borrarle parte de esa complejidad para convertirle en un personaje arrepentido de sus acciones, que no saquea ni engaña a su mujer y que, inundado de culpa, busca el perdón. Su Ulises se parece más a un superhéroe que a un hombre .
Los primeros son muy simples. Los segundos no. Fue la podcaster y experta en filosofía política Zhongshu -su nombre real es Yiyang Zhuge - quien enfrentó a Nolan con su decisión de introducir la expiación en su adaptación, un concepto que no existe ni en la cultura, ni en la lengua de la Antigua Grecia, ni en el poema de Homero. ¿Por qué era tan importante en su película? "Creo que la idea de la expiación es, en cierto modo, lo que aportamos como espectadores a la historia" , respondió. En otro momento, el cineasta vuelve a usar al público para explicar si su versión es una historia de disculpa que exige arrepentimiento, reflexión y autocrítica. "Creo que cuando se habla de narración, siempre se está en diálogo con las expectativas del público", indicó. "¿Tenemos que disculparnos por esa grandeza?
Y la respuesta es sí, o el público la rechaza". ¿Acaso el público no puede enfrentarse a las complejidades de los personajes? Da la sensación de que las narrativas se vuelven cada vez más sencillas, explicativas y extremistas para ponérselo fácil al espectador . Quizá demasiado. Es como si la ficción contemporánea dependiera demasiado del público y tuviera la necesidad de explicar moralmente a personajes que funcionan mejor cuando conservan una zona incómoda.
Otro ejemplo está en la Frankenstein de Guillermo del Toro . Mary Shelley escribió a un personaje, Víctor, que, aunque no comete ningún asesinato, es el verdadero monstruo de la historia por crear a un ser y abandonarlo a su suerte. También a una criatura que, aunque mata y chantajea, es alguien por quien el espectador siente empatía. No hay nada de eso en la adaptación del director mexicano.
En la novela de Steinbeck, un cúmulo de cosas llevan a Cathy a suicidarse: el rechazo de su hijo, la paranoia y el miedo de que descubran todos sus crímenes y su deterioro físico y psicológico. Todo el mal que ha hecho en el pasado le termina pasando factura. Es kármico. Sin necesidad de endulzar su monstruosidad, Cathy paga por todo eso.
Ella no es un personaje que Steinbeck quiera que comprendamos para poder perdonarla. Es un personaje que obliga al lector a aceptar algo mucho más incómodo: que una persona puede ser mala sin que exista una explicación tranquilizadora para su maldad . A veces, un personaje es más interesante cuando la respuesta no existe. Cuando, como Cathy y Ulises, nos obligan a aceptar algo poco agradable: que una persona puede contener cosas buenas y malas y ser, al mismo tiempo, todas ellas.