Apple se ríe de sus clientes: el iPhone 18 Pro es una decepción y sus precios de récord pasan factura a sus acciones

Apple se ríe de sus clientes: el iPhone 18 Pro es una decepción y sus precios de récord pasan factura a sus acciones

Apple lleva años convirtiendo cada lanzamiento en una promesa de revolución, con un evento dedicada a cada nueva generación y miles de personas en directo esperando que lo nuevo sea realmente lo que vienen prometiendo años. El problema es que, cuando llega el momento de enseñar esos productos, cada vez es más difícil ver cambios reales. Los nuevos iPhone 18 Pro y Pro Max llegan con precios disparados y cambios que saben a poco, mientras que los Apple Watch Series 12 y Ultra 4 tampoco parecen justificar por sí solos el entusiasmo de cada septiembre. Ahora, además, la compañía tiene que afrontar una señal preocupante, ya que según Nikkei Asia, ha pedido a algunos proveedores que reduzcan entre un 15 % y un 20 % los pedidos de componentes para sus móviles más caros.

No es, por tanto, el estreno que Apple y su nuevo CEO, John Ternus, esperaban. La marca sigue teniendo una enorme capacidad comercial, pero empieza a plantearse una seria duda incluso en los clientes más fieles a la manzana: ¿hasta cuándo puede pedir más dinero por productos que, a ojos del muchos consumidores, son casi una copia del modelo anterior? Una cosa es mejorar un dispositivo y otra que cualquier pequeño cambio justifique pagar una fortuna. Recorte en los pedidos de iPhone 18 Pro La información publicada por Nikkei Asia y recogida por Reuters apunta a que Apple ha adoptado una postura más conservadora con los envíos desde principios de septiembre.

Los pedidos de componentes para octubre habrían caído entre un 15 % y un 20 % frente a las previsiones iniciales, debido a una demanda inferior a la esperada. Entre las posibles causas, cogen fuerza el encarecimiento de los chips de memoria y la subida de precios de los propios teléfonos. La industria tecnológica está compitiendo por unos componentes cada vez más demandados por los centros de datos de inteligencia artificial, y ese coste acaba repercutiendo también en los dispositivos de consumo. Pero si pones tu dispositivo en lo más alto del mercado, necesitas convencer al comprador, y Apple no lo está consiguiendo.

Y ahí es donde Apple empieza a tener un problema. En Estados Unidos, los iPhone 18 Pro y Pro Max parten de 1.199 y 1.299 dólares, respectivamente, cien dólares más que sus predecesores. En España, los precios de partida para esta generación ascienden a 1.469 euros para el iPhone 18 Pro y 1.619 euros para el Pro Max. Por ese dinero, el usuario espera algo más que una ficha técnica ligeramente retocada y una presentación muy visual pero poco disruptiva.

Si la diferencia con el modelo anterior no se aprecia en el día a día, el elevado precio de los terminales se convierte en un argumento para no comprarlo. Apple también pincha en España Según fuentes consultadas por ADSLZone, vinculadas a los operadores, la demanda de los nuevos iPhone es un 25 % inferior a la que registraron los iPhone 17 Pro durante el mismo periodo del año anterior. Y la propuesta de este año tampoco ayuda. La apertura variable de la cámara y las mejoras en la disipación del calor pueden ser avances interesantes, pero no necesariamente transforman la experiencia para todos los usuarios.

A eso se suma una Dynamic Island algo más pequeña, un cambio estético limitado que, según algunos reportes, puede dar problemas de reconocimiento facial con determinados protectores de pantalla. Pocos cambios tangibles y una subida de 150 euros por dispositivo que ya les está pasando factura. Los Apple Watch tampoco ayudan Los nuevos Watch Series 12 y Ultra 4 mantienen una línea de diseño muy continuista y, aunque incorporan mejoras internas, cuesta defender que todo usuario de la generación anterior necesite cambiar de reloj. De hecho, tanto es así, que en el Series 12, incluso, el área de pantalla es menor que en generaciones anteriores.

Hay mejoras relacionadas con la salud y el seguimiento del usuario, claro está, además de ajustes en batería y sensores, pero eso no deja de hacernos sentir que Apple está estirando una fórmula en los últimos años, y con ella se está llevando a muchos de sus clientes.

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