Yoko Taro no es un desarrollador convencional. Esto no lo decimos solamente por las historias que ha presentado a través de las sagas Drakengard y NieR, sino también por su particular perspectiva de la industria de los videojuegos y la vida en general. Y ejemplo de ello es una de sus entrevistas más recientes, pues el profesional admite públicamente que no le importa lo que ocurra con el sector japonés con el auge de la IA y otras tecnologías. A fin de cuentas, considera que no le queda mucho tiempo en este mundo.
Yoko ha compartido este particular pensamiento en una conversación con Keisuke Okabe, director de Ender Lilies: Quietus of the Knights y Ender Magnolia: Bloom in the mist, en la que se han abordado temas tales como la representación de criaturas mecánicas en obras de ficción y la tendencia de comparar el trabajo propio con los proyectos de otros creativos (vía Denfaminicogamer e IGN). Y, valorando el futuro del sector con la llegada de nuevas herramientas que ya se están aplicando a numerosos desarrollos, el padre de NieR reconoce que apenas le interesa la evolución del sector nacional en los años venideros: "Voy a morir pronto, así que realmente no me importa lo que pase con la industria de los videojuegos de Japón", empieza. Ahora bien, esto no significa que Yoko no tenga ninguna opinión sobre el aterrizaje de la Inteligencia Artificial en el sector. De hecho, el profesional considera que la llegada de dicha tecnología es una buena noticia para los desarrolladores más jóvenes: "Recientemente, con diversas tecnologías como la IA, creo que existe una base donde creadores adolescentes y veinteañeros, incluso más jóvenes que Okabe, pueden crear libremente". "Ahora tengo 56 años, pero cuando éramos más jóvenes, si queríamos hacer juegos, solo había dos opciones: unirte a una empresa de videojuegos o hacer un juego de nicho en un ordenador", continúa. "Si querías hacer juegos en 3D, tenías que unirte a una empresa de videojuegos.
En comparación, parece que hoy en día las posibilidades se han ampliado enormemente". Yoko augura que este escenario no será precisamente tranquilo y dará lugar a una competencia más intensa entre desarrolladores jóvenes; lo que, a su vez, "se propagará rápidamente" hasta los creativos de más edad. Por ello, el autor de Drakengard sólo desea que esa "llama" no le alcance antes de abandonar la industria de los videojuegos. Yoko Taro seguirá trabajando para evitar la demencia Porque Yoko ya ha estado pensando seriamente en su jubilación.
Tras firmar diversos proyectos y establecerse como una de las grandes leyendas de Japón en lo que respecta al desarrollo de videojuegos, el profesional podría abandonar el sector ya mismo y disfrutar de un merecido descanso. No obstante, hay un factor que le empuja a seguir enfrentándose a los desafíos propios de la industria: "El otro día estaba revisando mis ahorros y me di cuenta de que, si los sumo a mi pensión, tal vez ya no necesite trabajar más. Así que, hablando estrictamente de cómo me siento, he terminado. He acabado con el trabajo.
Simplemente no quiero hacerlo", confiesa. "Es solo que ya voy teniendo una edad, así que he estado pensando en mi vida durante la jubilación. Lo que más miedo me da de la vejez son el cáncer y la demencia. Al parecer, el riesgo de desarrollar demencia se dispara una vez que dejas de trabajar. Así que, por miedo a la demencia, sigo trabajando aunque en realidad no quiera hacerlo".
De este modo, y señalando que hay "muchas cosas desagradables" al desarrollar un nuevo videojuego, el profesional ha adoptado una filosofía muy particular: "Las sobrellevo diciéndome: 'Esto es bueno para prevenir la demencia'".