En París, capital francesa, la marcha visibilizó la crudeza del régimen sionista mediante símbolos como réplicas de bebés fallecidos en la Franja. La consigna fue clara: el autoritarismo que los estudiantes denuncian en sus centros educativos es la misma maquinaria colonial que opera contra el pueblo palestino. Además, la movilización en Dublín se centró en la hipocresía diplomática. El Estado irlandés ha rechazado casi un centenar de visados a estudiantes palestinos becados, bloqueando su derecho fundamental a la educación bajo reglas migratorias cuestionadas incluso ante el Tribunal Superior del país.
En Londres, miles de personas ratificaron su apoyo a Gaza, denunciando la complicidad del Gobierno británico con la entidad sionista. Los organizadores de las protestas británicas recalcaron que, tras tres años de guerra, el genocidio continúa. Denunciaron que las autoridades utilizan las leyes para silenciar la movilización. A la par, miles de manifestantes en Atenas y otras ciudades griegas conmemoraran el tercer aniversario del inicio de la ofensiva de Gaza, pidiendo el fin de las agresiones israelíes, el fin de la ocupación de los territorios y el desplazamiento de los palestinos.
También manifestantes en solidaridad con Palestina salieron a las calles de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, como parte de una movilización global que exige el fin del genocidio israelí en Gaza. Durante la marcha, los manifestantes portaron banderas y pancartas palestinas, sumándose a las protestas y acciones de solidaridad que se llevan a cabo internacionalmente bajo el lema “Fin al genocidio”, “defiendan la tierra”. arz/msm