La policía belga empleó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a grupos de manifestantes durante una jornada de protestas contra los recortes presupuestarios del Gobierno, celebrada el viernes en Bruselas. Los enfrentamientos se produjeron cerca de la estación central y en zonas del centro de la capital, mientras que la marcha principal, en la que participaron unas 30 000 personas, transcurrió sin incidentes. Según la agencia de noticias Reuters , varios manifestantes encapuchados y vestidos de negro lanzaron piedras, ladrillos, botellas y artefactos pirotécnicos contra los agentes, además de provocar incendios y daños en bienes públicos. Los bomberos intervinieron para apagar varios focos, incluidos autobuses en llamas.
La policía detuvo a 21 personas, entre ellas 13 menores de edad. La movilización, convocada por los dos principales sindicatos del país, reunió a trabajadores y cientos de estudiantes que rechazaron las medidas de austeridad y advirtieron de sus consecuencias para la educación y los sectores con menos ingresos. Las protestas perturbaron el transporte público y los vuelos, además de afectar a escuelas y centros de cuidado infantil. Algunos estudiantes exhibieron pancartas en defensa de la educación como un derecho universal.
Los sindicatos denunciaron que las medidas presupuestarias trasladaban el peso de la reducción del déficit a los trabajadores, los pensionistas y los hogares con menos recursos. Por su parte, el primer ministro belga, Bart De Wever, defendió el jueves la necesidad de aplicar ajustes para frenar el aumento de la deuda y los intereses, y evitar que las generaciones futuras soportaran una carga financiera mayor. Las movilizaciones se enmarcaron en una ola de protestas sociales que también afectó a otros países europeos. Fuente: Reuters Fuente: Reuters Fuente: Reuters Fuente: Reuters Fuente: Reuters Fuente: Reuters Fuente: Reuters zbg/msm