La Real se complica la vida cuando iba goleando, sufre pero gana al Deportivo (3-2) LALIGA Los txuri urdin se pusieron 3-0 en el 54' con buenos goles de Jon Martín, Zakharyan y Guedes pero entró en pánico después encajando un tanto de Soriano, con la roja y penalti de Marín y una defensa del área muy débil; la roja a Amatucci en el 90' igualó las cosas Unai Valverde Periodista Victoria sufrida, agónica de la Real Sociedad ante el Deportivo en un partido inverosímil, difícil de entender y por tanto de explicar que parecía irse a una goleada sencilla de los txuri urdin pero que terminó con 3-2 y media hora de paro cardíaco en Anoeta porque los coruñeses apretaban con uno más y alentados por sus cientos de aficionados desplazados y se acercaban a un empate impensable en el minuto 54, cuando Guedes había marcado el 3-0. De la solidez para adelantarse de la Real se pasó al drama de no saber estar, ver peligrar todo, pero se terminó con un triunfo casi más de alivio que de celebrar, pero que sirve para asaltar la zona europea por primera vez en 29 meses. Este equipo es así. REAL SOCIEDAD 3 2 DEPORTIVO Ver ficha partido REAL SOCIEDAD: Remiro; Marín, Jon Martín, Sarr, Sergio Gómez; Yangel, Soler (Zubeldia, 69'); Barrenetxea (Fort, 88'), Sucic, Guedes (Ochieng, 56'); Zakharyan (Oyarzabal, 56').
DEPORTIVO: Leo Román; Mella (Riki, 46'), Ximo Navarro (Altimira, 57'), Giménez, Ede, Quagliata; Luismi Cruz (Adama Traoré, 57'), Soriano, Villares (Amatucci, 57'), Yeremay; Nsongo. Goles: 1-0 Jon Martín (29'); 2-0 Zakharyan (34'); 3-0 Guedes (54'); 3-1 Soriano (61'); 3-2 Yeremay, de penalti (68'). Árbitro: Miguel Sesma (C. riojano). Expulsó con roja directa a Marín por la Real (66') y a Amatucci por el Depor (90').
Amonestó a Yangel por la Real y a Mella y Giménez por el Deportivo. Anoeta. 33.644 espectadores. Matarazzo inventa Matarazzo optó por inventar contra el Deportivo y realizó cinco cambios en el equipo respecto a la victoria en Mestalla, ya lejana. La principal sorpresa del ‘once’ fue la ausencia de Oyarzabal, al que decidió cuidar de inicio por primera vez desde la primera jornada, donde no tenía otra.
También hubo sorpresa en su sustituto puesto que no fue un punta, tampoco Guedes, que jugó en banda, sino Zakharyan. Sí, el ruso actuó de falso ‘9’ para sorpresa de todo el mundo, con Sucic por detrás. Barrenetxea, por Ochieng, y Yangel, por Gorrotxa, fueron los otros cambios del medio campo para adelante. En la zaga, novedades.
La primera, obligada, con la baja de Aramburu que cubrió Marín y no Fort. Y la otra, para recuperar la pareja principal, con Sarr por Beitia. Remiro y Sergio siguen de titulares, también Soler. Tres canteranos en la alineación.
El Deportivo salió con cinco atrás, con Mella en la derecha, y Yeremay y Luismi escoltando a Nsongo. Letales La Real no hizo una primera parte brillante, ni mucho menos, pero sí fue más efectiva que de lo normal, más contundente atrás incluso tras errores, y gestionó bien que el rival tuviera una caraja importante, sobre todo en defensa. Así llegó con un 2-0 al descanso muy interesante pero no definitivo. Los coruñeses vinieron a intentar cerrar espacios y minimizar pérdidas ante las ausencias de Aubameyang, Casadó y un Amatucci que esperó en el banquillo. 5-4-1 claro sin balón.
La movilidad ofensiva de las piezas de la Real les volvió un poco locos por momentos. Hubo situaciones en las que el área la cargaban Soler y Yangel y no los atacantes. La primera acción peligrosa fue visitante y tuvo que empezar a sacar la maguera de bombero Mamadou Sarr para cortar bien abajo a Nsongo. Hizo lo propio en más momentos con Luismi, al que persiguió por todo el campo de manera sorprendente y espectacular mientras Yangel se metía entre centrales.
Salvó una acción de valor gol tras un error de Marín midiendo el salto. Se estaba luciendo. Remiro también paró un disparo de Yeremay y otro de cabeza de Jon Martín, posterior a un error del portero al no blocar un centro. Los txuri urdin también atacaron, aunque les costase estar finos.
Barrenetxea disparó por primera vez fuera. Había cierto ritmo plomizo pero incluso así a algunos realistas les costaba llegar a donde tocaba. Hasta que la aerolínea ‘Air JonMa’ abrió la lata. Cabezazo certero justo antes de la media hora tras un buen envío de Soler en un córner sacado en corto que alteró las marcas del Depor.
Fueron cinco minutos de locura porque la Real iba a marcar el segundo en el 34’ con un zurdazo raso, seco, de Zakharyan desde la frontal tras un buen ataque de Barrenetxea y un rechace a un disparo de Yangel. Se alegró todo el mundo sobre el verde, salvo el ruso, que ni lo celebró. Quizá porque estaba exhausto, o mosqueado. Primer tanto liguero desde febrero de 2025.
Le vendrá bien seguro. Entre goles, un misil alto de Yangel tras doblar a Barrene dentro del área. Soriano intentó maquillar el asunto pero su chut lejano se fue alto. El partido iba a ser muy largo aunque no lo pareciera.
Sobre todo cuando la Real marcó el tercero en el 54’ con un contragolpe espectacular lanzado por Barrenetxea, que robó el balón en el área, para que Guedes corriese 60 metros y fusilase a Leo Román con un zurdazo cruzado. Golazo. Que dio paso a los cambios, con Oyarzabal y Ochieng por Zakharyan y el propio luso. El Depor hizo uno triple también que agitó el partido, con Adama, Altimira y Amatucci.
Oyarzabal marcó un gol en fuera de juego después de que Remiro salvase un cabezazo claro de Nsongo. Pero al minuto siguiente llegó el gol recortando distancias con un lanzamiento lejano muy preciso de Soriano que batió al de Cascante, con la Real muy mal colocada. Los nervios no entraron del todo ahí, sino cinco minutos después, cuando Miguel Sesma señaló penalti y roja de Marín sobre Nsongo por un agarrón en boca de gol, que luego no resultó más que una piscina tras un forcejeo. Pero Yeremay puso el 3-2 desde los once metros y a la Real le tocaba sufrir con uno menos casi media hora.
Entró Zubeldia para formar una línea de cinco pero la Real entró en pánico defendiendo el área, bastante mal por cierto. Hubo peligro por todas partes. Remiro salvó un disparo claro de Yeremay, entre otras cosas. La Real tuvo la sentencia con un mano a mano de Oyarzabal desde su campo a pase de Sucic que salvó Leo Román.
De las que hay que meter sí o sí. Anoeta estaba a punto de entrar en paro cardíaco pero entonces llegó la roja que calmó un poco todo, en el 90’, con Amatucci agarrando a Oyarzabal cuando se iba solo. Eso igualó las cosas pero no calmó nada. La Real sufrió hasta el último instante pero ganó.