Las autoridades de Costa Rica decomisaron 52 kilos de cocaína que estaban ocultos en un contenedor con carga de fruta y cuyo destino final era el Puerto de Amberes, en Bélgica. El procedimiento se llevó a cabo en la Terminal de Contenedores de Moín, situada en la provincia de Limón, en el Caribe costarricense. El Ministerio de Seguridad Pública informó que el contenedor presentó inconsistencias durante los controles efectuados con escáneres y las tareas de análisis y perfilamiento de la carga. Los agentes de la Policía de Control de Drogas realizaron una inspección posterior.
En las tarimas utilizadas para transportar el producto legal encontraron 199 envoltorios con la sustancia ilícita. De acuerdo con el reporte oficial citado por EFE, el cargamento tuvo un peso aproximado de 52 kilos y 735 gramos de cocaína. La mercancía declarada era fruta, mientras que la droga se encontraba escondida dentro de los soportes de madera. El decomiso se produjo en uno de los principales puntos de exportación marítima del país.
La terminal de Moín concentra operaciones comerciales con destinos internacionales y forma parte de los lugares en los que las autoridades reforzaron los controles contra el narcotráfico. Tomado de infobae